Ubicado en Benslimane, a unos 40 kilómetros de Casablanca, el proyecto forma parte de la estrategia del país para fortalecer su infraestructura deportiva y consolidarse como sede de grandes eventos internacionales. Arquitectura inspirada en la tradición marroquí El diseño fue desarrollado por los estudios Oualalou + Choi y Populous, responsables de algunos de los proyectos de infraestructura deportiva más reconocidos a nivel internacional. La propuesta arquitectónica toma como referencia las tradicionales tiendas ceremoniales marroquíes (moussem), reinterpretadas mediante una gran cubierta de aluminio que envolverá las graderías y se convertirá en el elemento distintivo del estadio. Además del terreno de juego, el complejo incorporará áreas comerciales, espacios de hospitalidad, zonas verdes e infraestructura preparada para albergar tanto eventos deportivos como actividades culturales y de entretenimiento. Te puede interesar: Más que un premio: Los trofeos más valiosos del deporte Una obra pensada para dejar legado El Grand Stade Hassan II ha sido concebido para cumplir con los estándares de la FIFA y figura entre los principales candidatos para albergar la final del Mundial 2030, cuya designación oficial aún está pendiente. Más allá del torneo, el proyecto forma parte de una estrategia nacional para impulsar el desarrollo de infraestructura deportiva y urbana, aprovechando la Copa del Mundo como motor de inversión y modernización. De cumplirse los plazos previstos, el Grand Stade Hassan II no solo establecerá un nuevo récord de capacidad, sino que también se convertirá en uno de los principales referentes de la arquitectura deportiva de la próxima década. Fuente: Teleamazonas.