“Sin embargo, en la post pandemia está entre los USD 14 mil y USD 15 mil y puede llegar hasta los USD 18 mil. Con el paso del tiempo puede bajar los costos, pero no a niveles prepandemia. Esto se debe que se ha llegado a un punto medio de balance entre la demanda y la oferta como tal, ya que antes de la pandemia había muchos barcos en las líneas navieras sobre la oferta en cuanto a importaciones y exportaciones. Además, el mundo se paralizó con la crisis y muchos contenedores estaban varados y no habían los suficientes, tampoco barcos. Con la reactivación de ciertos puestos, de alguna manera esto llevó los fletes a niveles insospechados. Además, esta crisis se agravó por el conflicto entre Ucrania y Rusia. Este problema encarece algunos productos. Por ello, es necesario tener una infraestructura de primer nivel, que eleve la competitividad, recibir barcos más grandes, posibilidad de que se pueda ofrecer un portafolio mucho más grande a los clientes y de ese modo, diversificar”. “A pesar de que existen problemas de competitividad, costos elevados de producción y la falta de políticas públicas para dinamizar e incrementar las exportaciones, el sector exportador no petrolero ha crecido en los últimos tres años en Ecuador, producto de la inversión privada, especialmente en el sector cacao, uno de los más insignes desde hace más de 300 años; y, que ha posicionado al país en la gran industria chocolatera a escala mundial. Ecuador ha dado importantes saltos en cuanto al crecimiento en producción de cacao. Se han hecho grandes esfuerzos en el mejoramiento de las semillas y se ha realizado grandes inversiones a niveles de campo, buscando mejorar la productividad. Por ello, el país cuenta con dos variedades importantes: el cacao fino de aroma, que tiene gran demanda por los chocolateros más importantes del mundo y nosotros somos los principales productores y exportadores a escala global de este tipo; y el CCN-51, que es una variedad altamente productiva y que forma parte de muchas recetas de chocolates internacionalmente. Esto ha llevado al Ecuador a un crecimiento sostenido anual del 10% en producción y de entre el 8% al 10% en exportaciones a nivel mundial. Hoy, el sector representa cerca de USD 1.000 millones, cifra que cerró el 2021 en exportaciones entre cacao en grano, elaborados y partes de chocolate. Además, existe un inmenso encadenamiento productivo que beneficia a cerca de 400 mil personas que están en esta cadena, entre campesinos y pequeños y medianos productores”.