El empleo juvenil entra en una nueva era: más competencia y el desafío de la IA
El desempleo juvenil dejó de ser un problema aislado de China y se convirtió en una preocupación global, impulsada por el bajo crecimiento económico, la menor creación de puestos de entrada y el impacto de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial.
China fue uno de los primeros países en mostrar esta tendencia. El crecimiento de graduados universitarios superó la creación de nuevos puestos de trabajo, generando búsquedas laborales más largas y un aumento del subempleo. En mayo, el desempleo entre jóvenes urbanos de 16 a 24 años llegó al 15,6%, según datos oficiales citados por Reuters.
El fenómeno también se refleja en otros países, donde los jóvenes encuentran más dificultades para ingresar al mercado laboral. Las protestas por falta de oportunidades económicas se extendieron a naciones como Kenia, Perú, Nepal, Indonesia, Filipinas, Sudáfrica y Marruecos.
Además del menor ritmo de contratación, la inteligencia artificial sumó una nueva preocupación. Expertos advierten que algunos puestos iniciales, especialmente administrativos, podrían verse afectados por la automatización, aunque todavía no hay señales de una destrucción masiva de empleos.
Desde la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señalan que el principal desafío sigue siendo la falta de crecimiento económico y la creación insuficiente de empleos de calidad. La mayor exigencia de las empresas y la necesidad de experiencia previa también dificultan la entrada de los jóvenes al mercado laboral.
La solución, según especialistas, pasa por impulsar el crecimiento, generar nuevas oportunidades y mejorar la transición entre la educación y el empleo para una generación que enfrenta un escenario laboral cada vez más competitivo.