La participación de las mujeres en el mercado laboral de Quito muestra una evolución positiva, pero todavía insuficiente para cerrar las brechas estructurales frente a los hombres. Según el informe “Quiteñas en Cifras 2026”, la tasa de participación global femenina pasó de 53,44% en 2018 a 56,24% en 2025. Sin embargo, la diferencia frente a la participación masculina se mantiene cercana a los 16 puntos porcentuales, lo que evidencia que el acceso al empleo sigue marcado por desigualdades de género. También te puede interesar: Jane Fraser lidera el ranking Fortune de las 100 mujeres más poderosas de los negocios en 2026 El estudio fue elaborado por el Instituto de Investigaciones de la Ciudad del Gobierno Autónomo Descentralizado del Distrito Metropolitano de Quito, con apoyo de Friedrich-Ebert-Stiftung Ecuador. Sus autores son María Isabel Velásquez, Johanna Cruz, Carolina Sánchez Pilco, Jefferson Revelo y Andrés Viana. La publicación busca visibilizar la situación de las mujeres quiteñas a partir de información estadística oficial, comparable y territorializada. La metodología del informe tiene un enfoque cuantitativo, descriptivo y analítico. Para su elaboración se procesaron fuentes oficiales como el Censo de Población y Vivienda 2022, la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU 2018-2025), el Registro de Empleo en la Seguridad Social (REESS 2019-2025), la Encuesta Municipal sobre Relaciones Familiares y Violencia de Género contra las Mujeres (EMVIGMU-Q 2025), registros de nacidos vivos y defunciones, así como estimaciones y proyecciones poblacionales del INEC. El análisis se organizó bajo tres dimensiones: autonomía económica, autonomía física y autonomía en la toma de decisiones. Los resultados plantean un desafío directo para la productividad y la competitividad de la ciudad. En 2025, 474.852 mujeres formaban parte de la Población Económicamente Activa en el DMQ, frente a 523.361 hombres. Aunque más mujeres se incorporan al mercado laboral, el informe advierte que esta mayor participación no siempre se traduce en empleos de calidad, estabilidad o mejores ingresos. La brecha también se refleja en el empleo adecuado. En 2025, el 62,01% de los hombres accedió a empleo adecuado, frente al 47,57% de las mujeres. Esta diferencia confirma que las mujeres enfrentan mayores barreras para acceder a plazas laborales con ingresos suficientes y condiciones asociadas a jornadas completas o estables. Además, el ingreso laboral promedio real masculino fue de USD 723,5, mientras que el femenino alcanzó USD 580,1, una diferencia superior a USD 140 mensuales. El informe también conecta la autonomía económica con otros factores que inciden en la participación plena de las mujeres. El trabajo no remunerado sigue afectando con mayor fuerza a la población femenina y limita sus oportunidades de inserción laboral, formación y crecimiento profesional. A esto se suma la violencia de género: el 60,27% de las mujeres del DMQ reportó haber vivido algún tipo de violencia en los últimos 12 meses, mientras que el 91,15% afirmó haberla experimentado en algún momento de su vida. Para empresas e instituciones, estas cifras refuerzan la necesidad de entornos laborales seguros, políticas de equidad, protocolos de prevención y estrategias de inclusión que miren la igualdad como una condición para el desarrollo sostenible. En detalles 56,24% fue la tasa de participación laboral femenina en Quito en 2025, frente al 72,04% de los hombres. 16 puntos porcentuales separan todavía la participación laboral de mujeres y hombres en el DMQ. 47,57% de las mujeres alcanzó empleo adecuado en 2025, frente al 62,01% de los hombres. USD 580,1 fue el ingreso laboral promedio real de las mujeres, frente a USD 723,5 en los hombres. 91,15% de las mujeres del DMQ afirmó haber vivido violencia de género en algún momento de su vida.