En el segundo día del Ekos Expo Wellness 2025, Camila Verbix, fundadora de Kingai, guio un espacio para detenerse, sentir y recordar. “Como seres humanos nacemos y renacemos en cada momento”, dijo al inicio, marcando el tono de un encuentro centrado en la conciencia, la abundancia y la transformación. La experiencia comenzó con una invitación a decir el nombre propio seguido de un elemento de la naturaleza con el que cada persona se sintiera identificada. “Camila – paja”, compartió la facilitadora, y poco a poco el resto del grupo fue entrando al juego. Luego, ya recostados sobre el suelo, los participantes iniciaron un viaje guiado a través de la respiración y la visualización: una esfera de luz, un cordón que los conectaba al centro de la Tierra, y otro que los unía al universo. “Permítanse conectar con la divinidad y la conciencia infinita”, susurró Verbix. A medida que avanzaba la meditación, el grupo caminaba simbólicamente por un jardín. “Observen los colores de las flores, la belleza de todo lo que les rodea”, propuso, mientras cada persona exploraba visualmente momentos de felicidad, logros personales y bendiciones recibidas. “Permítete reconocer los tesoros que ya están en tu camino… símbolos de éxito, oportunidades alineadas con tu propósito, relaciones significativas”, continuó, generando un espacio íntimo de reflexión sin la necesidad de usar palabras. La experiencia cerró con un mensaje profundo: “Todo lo que eres, lo has sido siempre”. El grupo permaneció en silencio, con los ojos cerrados y respirando lentamente. Al final, cada persona, parecía haberse llevado consigo una certeza silenciosa: que el poder no se encuentra afuera, sino dentro; que no hay que buscarlo, sino recordarlo.