Son muchas las características que se pueden adjudicar a la Perla del Pacífico y, claramente, una de las de mayor relevancia es su arquitectura. En base a escritos y percepciones de catedráticos como Florencio Compte Guerrero, los modelos y estilos de construcción en Guayaquil presentan grandes cambios hasta el siglo XIX. Es en este periodo -gran incendio de 1896- que la ciudad se incendia y llega el momento de reformular la perspectiva urbana. Seis años después, un nuevo incendio influyó en la ejecución de normas que prohíben la construcción en madera de ciertos edificios públicos, además de la obligación de que los planos de las obras, sean firmados por alguien responsable” La llegada del boom cacaotero llevó a Guayaquil a una posición de bonanza en la que importaron procesos constructivos, técnicos internacionales, arquitectos e ingenieros. En esa época también empieza el auge del hormigón armado, y con ello, llega una de las obras más importantes de la ciudad porteña: el Palacio de la Gobernación. Una arquitectura independiente Con un estilo renacentista y moderno, el Palacio de la Gobernación es un atractivo visual que trasciende a turistas, locales y cualquier persona que quiera conocer la historia de Guayaquil. No obstante, la historia de esta obra empezó cuando, en 1921, el cabildo dispuso la construcción de una nueva sede para la alcaldía. En este proceso, según alguna información de archivo, la licitación fue ganada por la Compañía Italiana de Construcciones. A su vez, el arquitecto Francisco Maccaferri fue el encargado de diseñar la obra, mientras que la construcción estuvo a cargo de Juan Lignarolo, Paolo Russo y Juan Orús.Estéticamente el Palacio es diferente, pero volumétricamente es similar; representa un cuerpo único que está fragmentado por una amplia galería central en el sentido este-oeste y norte-sur. En su fachada, la obra destaca con varias frases en latín, bajorrelieves y columnas. Además, cuenta con cuatro cúpulas de estilo renacentista ubicadas en las esquinas del edificio. Uno de los puntos destacados de la construcción está en los diferentes diseños que se ejemplifican los cuatro frentes geográficos. Italia presente Al tener una base influyente en la arquitectura italiana, la idea de construír esta obra estaba apoyada en las referencias arquitectónicas del siglo XIX. Según describe Trail Forth Journal, el objetivo fue tomar un centro comercial como referencia, ya que en un principio se pretendía alquilar locales y oficinas en la planta baja. La influencia italiana llevó a que se realice una construcción basada en la Galería Vittorio Emanuele di Milano. Pasaje Arosemena Nombrado así en honor al primer presidente de la Junta de Beneficencia de Guayaquil, el Pasaje Eduardo Arosemena Merino, atraviesa el Palacio comunicándose con la avenida Pichincha. En su ingreso por ambas calles, la obra presenta grandes columnas que integran frontones en forma de arcos de triunfo que dan a ver una entrada triunfal al palacio. Mientras que en sus interiores, la obra se encuentra protegida con una cubierta de cristales importados de Milán y hierro forjado.