En el 2023, este evento se celebrará en Riad, Arabia Saudita y el tema principal son las inversiones verdes. Según la página oficial, para este año se han identificado las inversiones como una de las prioridades clave para la recuperación del turismo y su futuro crecimiento y desarrollo. Para el Día Mundial del Turismo de 2023, la OMT destaca la necesidad de más inversiones y mejor orientadas a las personas, al planeta y a la prosperidad. De igual manera, será una llamada a la acción para que la comunidad internacional, los gobiernos, las instituciones financieras multilaterales, los socios para el desarrollo y los inversores del sector privado se unan en torno a una nueva estrategia de inversión turística. La OMT destaca que es preciso contar con más inversiones y mejor orientadas, tanto las tradicionales como las no tradicionales, a las personas, el planeta y la prosperidad, para que el turismo pueda llevar a la práctica sus ingentes posibilidades de ofrecer oportunidades a las personas, crear resiliencia, acelerar las medidas climáticas y una mayor sostenibilidad para el planeta y aportar una prosperidad inclusiva en torno a los pilares de la innovación y el emprendimiento. La OMT ha determinado que las inversiones son una prioridad clave para el sector, que constituyen el puente entre sus Estados Miembros, los destinos, las empresas y los inversores, culminando en el Día Mundial del Turismo 2023, que será un llamado a la acción para que la comunidad internacional, los gobiernos, las instituciones financieras multilaterales, los asociados para el desarrollo y los inversores del sector privado se unan en torno a una nueva estrategia de inversiones turísticas. También te puede interesar: El turismo sostenible creció en 33% en 2022 y la tendencia se mantiene La celebración de un día internacional del turismo pondrá de relieve la necesidad vital de invertir en proyectos que funcionen para las personas (invirtiendo en educación y aptitudes), el planeta (invirtiendo en infraestructuras sostenibles y acelerando la transformación verde) y la prosperidad (invirtiendo en innovación, tecnología y emprendimiento). “La educación es un derecho humano fundamental. Es la base de las sociedades, de las economías y del potencial de cada persona. Pero sin una inversión adecuada, ese potencial se malogrará prematuramente”, mencionó el Secretario General de las Naciones Unidas, con ocasión del Día Internacional de la Educación (2023). La crisis ha dejado de manifiesto la necesidad de volver a pensar la estructura de las economías turísticas para mejorar la competitividad, crear resiliencia y acelerar el cumplimiento del ODS 4 (educación de calidad). Para ello, el sector debe invertir en educación y desarrollo de aptitudes, entre otros para las mujeres, en todos los ámbitos para promover puestos de trabajo con valor añadido y resiliencia. El turismo es uno de los principales empleadores del mundo. En 2019, el sector empleaba a una de cada 10 personas en todo el mundo y ha demostrado ser una herramienta de diversificación económica y un motor primordial de empleo con un efecto multiplicador en otros sectores que contribuyen al desarrollo rural. Además, en las zonas rurales, el turismo puede beneficiar en particular a grupos desfavorecidos tradicionalmente, como las mujeres – que constituyen el 54% de los trabajadores del sector del turismo frente al 39% de la economía en su conjunto – los jóvenes y los pueblos indígenas. Asimismo, el turismo es un sector de fácil acceso para la micro y pequeña empresa y para los autónomos, que constituyen una parte considerable del sector del turismo y del emprendimiento a nivel de comunidad en general. También te puede interesar: Bleisure, la nueva tendencia que mezcla el viaje de negocios y turismo Sin embargo, en los destinos emergentes, el 50% de los jóvenes no puede trabajar en el turismo debido a la falta de oportunidades, recursos o acceso a formación académica. Además, las oportunidades actuales de educación y formación, en las que se hace un gran hincapié en la gestión hotelera, están desequilibradas. Al mirar hacia el futuro, desde ahora hasta 2030 se precisará de millones de titulados en hostelería al año como trabajadores del turismo mundial y otros 800.000 puestos de trabajo anuales requerirán una formación profesional específica.