Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que, en 2025, 20.3 millones de personas serán diagnosticadas con cáncer, siendo el cáncer de pulmón el de mayor mortalidad a nivel mundial. Además, 1 de cada 5 personas enfrentará el cáncer en algún momento de su vida y aproximadamente 1 de cada 9 hombres y 1 de cada 12 mujeres mueren a causa de esta patología. En Ecuador, la situación también es alarmante. Según el Registro Nacional de Tumores de SOLCA Quito, en 2020 se reportaron 29.273 nuevos casos de cáncer, de los cuales 15.123 fallecieron por esta causa, y las proyecciones para 2040 estiman que esta cifra podría casi duplicarse, alcanzando los 53.701 casos anuales. ¿Cómo hacer frente a esta realidad? Es importante recordar que el cáncer no solo afecta al paciente, sino también a quienes lo rodean: familias, amigos y comunidades enteras. Sin embargo, la detección temprana y un acceso oportuno a tratamientos pueden marcar una diferencia crucial, incluso entre la vida y la muerte. Lamentablemente, en Ecuador, muchos pacientes enfrentan largos periodos de espera, de hasta cinco meses, para obtener un diagnóstico definitivo, según una investigación de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. También puedes leer: Cirion refuerza su compromiso con la seguridad en el Día Internacional de la Protección de Datos Personales Pero hay esperanza. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Ecuador lidera América Latina en el tratamiento del cáncer infantil y adolescente gracias a alianzas internacionales que aseguran el acceso a medicamentos esenciales. Este es un ejemplo claro de lo que se puede lograr cuando existe un trabajo colaborativo con un objetivo en común. Además, han desarrollado anticuerpos monoclonales en formulaciones subcutáneas (creados en laboratorio) que han proporcionado tiempo de calidad para las personas gracias al impacto positivo en el sistema inmune, ayudándole a reconocer y destruir las células tumorales; han implementado terapias dirigidas para comprender de manera integral la enfermedad, sus complejidades y su impacto en los pacientes. Se ha realizado un perfilamiento genómico, que permite entregar un diagnóstico molecular y tratar el cáncer de manera personalizada; han aplicado inmunoterapia, que no se enfoca en el tumor como lo hacen los tratamientos tradicionales, sino que se dirige al sistema inmunitario; y han aplicado tratamientos oncológicos agnósticos que se centran en un cambio genético y se usan para atacar tumores raros y difíciles de tratar. La prevención está en nuestras manos. Adoptar pequeños cambios en nuestro día a día puede marcar una gran diferencia. Llevar una dieta equilibrada, mantenernos activos, evitar el tabaco y el alcohol y participar en programas de detección temprana son pasos clave para reducir significativamente el riesgo de desarrollar cáncer. Además, vacunarse contra el virus del papiloma humano (VPH) y la hepatitis B puede prevenir tipos específicos de esta enfermedad. También puedes leer: Día Internacional de la Protección de los Datos Personales: ¿cómo ser anónimos en línea? Por parte de las empresas farmacéuticas y el gobierno, el desarrollar innovación y alternativas de calidad por y para los pacientes puede salvar la vida de miles alrededor del mundo. El trabajo en conjunto y el apoyo a proyectos liderados por organizaciones sociales es fundamental para brindar asistencia a las personas que padecen esta patología. En este sentido, es necesario fortalecer las políticas públicas, para apuntar a mejorar las acciones preventivas y tener un diagnóstico y tratamiento oportuno, personalizado y eficiente.