En ese año, el 90% de las mujeres del país se unieron para protestar por la igualdad de género, paralizando bancos, fábricas, escuelas y tiendas en una muestra sin precedentes de solidaridad femenina. El origen de este movimiento se remonta a las elecciones presidenciales de 1980, cuando Vigdis Finnbogadottir se convirtió en la primera mujer presidenta en Europa y en el mundo elegida democráticamente. Su mandato de 16 años marcó un hito en la historia de Islandia y allanó el camino para que el país fuera reconocido como "el país más feminista del mundo". Sin embargo, fue la huelga de 1975 la que sentó las bases para este progreso. En ese día, las mujeres islandesas no solo dejaron de trabajar, sino que también tomaron las calles para manifestarse por la igualdad de género. También te puede interesar: 1 de cada 10 mujeres en el mundo vive en pobreza extrema Esta demostración masiva de solidaridad no solo captó la atención nacional, sino que también tuvo un impacto duradero en la percepción de las mujeres en Islandia y su participación en la vida pública. A lo largo de los años, Islandia ha seguido avanzando en temas de igualdad de género y ha sido reconocido internacionalmente por sus esfuerzos. Según el Foro Económico Mundial, Islandia ha sido clasificado como el mejor país del mundo en igualdad de género durante 14 años consecutivos. Sin embargo, a pesar de estos logros, activistas como Freyja Steingrimsdottir advierten que aún queda trabajo por hacer para cerrar las brechas de género y lograr una verdadera igualdad en todos los ámbitos de la sociedad islandesa. Fuente: BBC MundoFoto de: El País