El Día de la Madre, celebrado el segundo domingo de mayo, no solo representa un momento de conmemoración familiar, sino también una de las fechas más relevantes para el dinamismo del comercio ecuatoriano. En 2025, comerciantes, emprendedores y plataformas digitales han confirmado un repunte en la demanda de productos y servicios, consolidando esta fecha especial como una de las más rentables del año, junto a la Navidad y el Día del Amor y la Amistad. También puedes leer: Misión Emprende 593, llevará a los mejores emprendedores de Ecuador a Shark Tank Según estimaciones de la Cámara de Comercio de Quito (CCQ), las ventas del comercio formal aumentan entre un 15 % y 25 % en la semana previa a esta celebración. Este incremento se concentra especialmente en zonas urbanas con alta densidad poblacional, como Quito, Guayaquil y Cuenca. Los sectores con mayor dinamismo incluyen floristerías, perfumerías, joyerías, tiendas de tecnología, moda, y el sector gastronómico, que durante este fin de semana experimenta hasta un 70 % más de reservas en comparación con un fin de semana ordinario. Para el economista y catedrático de la Business School de la UIDE, Pablo Hidalgo-Romero, el comercio digital ha ganado una posición clave en los últimos años. La Cámara Ecuatoriana de Comercio Electrónico (CECE) reportó un crecimiento de al menos 20 % en las ventas en línea asociadas al Día de la Madre respecto al año anterior, impulsado por factores como la expansión del acceso a internet (que ya alcanza al 78 % de los hogares urbanos, según el INEC), las promociones agresivas, y una mayor confianza en los pagos digitales. Plataformas como Mercado Libre y otras plataformas ofrecen descuentos de hasta el 30 % en productos de alta demanda como teléfonos celulares, artículos de cuidado personal y pequeños electrodomésticos. En paralelo, aunque no se dispone de cifras oficiales, diversos medios y experiencias de comerciantes indican que las transacciones durante el CyberDay Ecuador 2025 movió alrededor de USD 20 millones, consolidando este evento como una fecha clave para el comercio electrónico en el país. Además, plataformas internacionales como la estadounidense Amazon y la de origen chino Temu están ganando terreno en el país, gracias a la dolarización, que permite compras directas sin necesidad de conversiones cambiarias, y a los bajos precios en comparación con el comercio local. Aunque no se dispone de cifras oficiales, se observa una creciente presencia de plataformas internacionales como Amazon y Temu en el mercado ecuatoriano, especialmente durante fechas especiales, lo que sugiere una tendencia al alza en su participación en las compras digitales. Hidalgo-Romero asegura que el comercio informal, por su parte, también se activa intensamente. Miles de emprendedores aprovechan ferias, mercados y espacios públicos para ofrecer regalos personalizados, productos artesanales, gastronomía y otros bienes de consumo inmediato. Según datos del INEC, el 56% del empleo se concentra en el sector informal, lo que explica su fuerte presencia en fechas de alto consumo. No obstante, este impulso comercial también plantea desafíos. En un entorno de desaceleración económica, con un crecimiento estimado de solo 1,7 % para 2025, según el FMI, muchos hogares enfrentan limitaciones presupuestarias. Por lo tanto es importante evitar el sobreendeudamiento y fomentar un consumo consciente, priorizando opciones asequibles y significativas. También puedes leer: Five Guys, la historia de un padre, sus 4 hijos, hamburguesas y papas fritas. La digitalización ha permitido a los comercios innovar: redes sociales, campañas con enfoque emocional, medios de pago diferido y entregas rápidas han eliminado barreras logísticas y conectado de forma más eficaz con públicos urbanos, especialmente jóvenes. En definitiva, el Día de la Madre se confirma como un catalizador clave para la economía ecuatoriana, dinamizando tanto el comercio tradicional como el digital, e integrando a actores formales e informales en una cadena de valor que se reactiva con fuerza cada mayo. Más allá de las cifras, esta fecha pone en evidencia la creciente sofisticación del consumo en el país: plataformas internacionales, estrategias de marketing emocional y hábitos de compra mediados por la tecnología ya forman parte del nuevo panorama comercial. Sin embargo, este auge también plantea una interrogante:, ¿cómo evitar que el impulso comercial profundice el endeudamiento o la exclusión de sectores vulnerables? El reto para los próximos años será canalizar esta efervescencia económica hacia modelos de consumo más responsables y equitativos, en ese sentido, esta fecha tan especial no solo mide ventas, también mide qué tipo de desarrollo económico estamos dispuestos a construir.