Una de las mayores zonas de glaciares interconectados de Norteamérica se está derritiendo el doble de rápido de lo que sucedía antes de 2010, según afirmó el martes un equipo de científicos, en lo que calificaron como una señal “increíblemente preocupante” de que el hielo terrestre en muchos lugares podría desaparecer incluso antes de lo que se pensaba. El campo de hielo de Juneau, que se extiende por las montañas costeras de Alaska y la Columbia Británica, perdió 5,9 kilómetros cúbicos de hielo anuales entre 2010 y 2020, estimaron los investigadores. Se trata de una fuerte aceleración con respecto a las décadas anteriores, e incluso mayor si se compara con la mitad del siglo XX o antes, según los científicos. En total, el campo de hielo ha perdido una cuarta parte de su volumen desde finales del siglo XVIII, el cual formó parte de un periodo de expansión glaciar conocido como la Pequeña Edad de Hielo. También puedes leer: Los cuatro países con mayores amenazas de inundaciones por el derretimiento de glaciares El destino de los hielos de Alaska tiene una enorme importancia para el mundo. En ninguna otra región del planeta se prevé que el deshielo de los glaciares contribuya más al aumento global del nivel del mar este siglo. El campo de hielo de Juneau cubre unos 3800 kilómetros cuadrados de paisaje escarpado al norte de Juneau, la capital del estado. La región se ha vuelto más cálida y lluviosa en el último medio siglo, lo que supone una temporada de deshielo más larga para los glaciares y menos nieve para reponerlos. El campo de hielo incluye 1050 glaciares. O al menos así era en 2019. Según los científicos, todos los glaciares del campo de hielo retrocedieron entre 1770 y 2019. Más de 100 glaciares desaparecieron por completo. Se formaron casi 50 nuevos lagos al derretirse los glaciares y acumularse el agua. También te puede interesar: Portal Verde en Ecuador: un impulso a la sostenibilidad en Ecuador Los científicos también descubrieron que el ritmo de pérdida de volumen del campo de hielo disminuyó ligeramente a mediados del siglo XX. Recuperó el paso a partir de 1979 y se aceleró aun más a partir de 2005. Esta aceleración, podría tener que ver con la forma en que la blancura del hielo —su albedo, como lo llaman los glaciólogos— afecta al deshielo y viceversa. A medida que disminuyen las nevadas, quedan expuestas más rocas y cantos rodados en el hielo. El año pasado, los investigadores publicaron proyecciones sobre la evolución de todos los glaciares de la Tierra en función de lo que la humanidad haga, o deje de hacer, con respecto al calentamiento global. El logro científico fue significativo, aunque la conclusión no fuera alentadora. Según las proyecciones, incluso si las naciones cumplen el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento a 1,5 grados Celsius por encima de las condiciones preindustriales, aproximadamente la mitad de los glaciares del mundo, unos 104.000, podrían haber desaparecido para 2100. Fuente: The New York Times en Español