La inteligencia artificial está transformando el rol de las universidades en la formación de talento. Esa fue una de las conclusiones principales de la conferencia “IA y Educación por un futuro más humano”, en la que Cristina Díaz de la Cruz, Vicerrectora Académica de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), subrayó que el reto es preparar a las personas para un entorno cambiante sin perder su dimensión humana. “Nuestro futuro será, por supuesto, más tecnológico y más eficiente, pero también más humano”, afirmó. La rápida evolución de las empresas obliga a transformar la educación superior con mayor alfabetización digital y aprendizaje permanente, explicó la académica. No obstante, advirtió que la IA también plantea desafíos como la "atrofia cognitiva" y la "erosión de la conexión humana", que exigen una respuesta educativa más allá de la tecnología. Díaz de la Cruz afirmó que las empresas buscan profesionales que combinen competencias técnicas y humanas. "Necesito una persona que sea muy buen técnico, pero que sea un excelente ser humano", resumió, al destacar que el aprendizaje continuo y la confianza marcarán la diferencia en el entorno empresarial. Aunque el conocimiento está cada vez más disperso, dijo, las universidades siguen siendo esenciales para formar integralmente a las personas y para fortalecer la colaboración con el sector privado. Además, enfatizó que "la confianza no la producen los algoritmos", sino quienes desarrollan y aplican la tecnología. La ponente concluyó que la inteligencia artificial debe convertirse en una herramienta para potenciar las capacidades humanas y no para sustituirlas. Desde la visión de la UTPL, destacó la importancia de formar personas integralmente, fortalecer la conexión entre academia, empresas y sociedad, e impulsar una innovación con sentido ético. "Hay esperanza por un futuro más humano donde la educación juega un papel fundamental", afirmó.