La colocación de crédito de consumo, que incluye los préstamos para vehículos, pasó de USD 1.628,81 millones entre enero y abril de 2025 a USD 2.238,33 millones en el mismo período de 2026. Para la industria, el financiamiento ya no es un complemento sino el principal mecanismo de acceso a un vehículo nuevo. También te puede interesar: Tranquilidad y seguridad: las nuevas prioridades de las PyMEs en América Latina Dentro de la oferta bancaria, Banco Guayaquil ofrece su crédito Autofácil con tasa de 15,6%, plazo de hasta 84 meses y entrada de 20%; además, financia hasta el 80% del vehículo, mientras que para unidades pesadas exige 25% de entrada y plazo de 60 meses. Banco Pichincha mantiene una tasa similar de 15,6%, con montos desde USD 3.000 hasta USD 150.000, plazo de 72 meses y entrada desde 20%; su diferencial está en el Biocrédito Vehicular, enfocado en autos híbridos y eléctricos e incluye gastos como matrícula, accesorios y dispositivo satelital. Banco Internacional se orienta a un segmento más flexible en vehículos nuevos y seminuevos: para autos nuevos pide 10% de entrada, plazo de hasta 72 meses y seguro incluido; para seminuevos, acepta unidades de hasta 10 años de antigüedad y 100.000 kilómetros, con 25% de entrada y plazo de hasta 60 meses. Produbanco, por su parte, también ofrece hasta 84 meses, entrada de 20% y beneficios para autos eléctricos o híbridos, además de una tasa preferencial para clientes que reciben su rol de pagos en la entidad. La competencia entre bancos amplía las opciones de compra y ajusta costos según el perfil del cliente y del vehículo. En un mercado donde el crédito explica cerca de seis de cada diez ventas, las condiciones del financiamiento se han convertido en un factor decisivo para la demanda automotriz ecuatoriana. Fuente: El Universo / AEADE