Por ello, la cadena de valor cumple un papel fundamental, al armar el engranaje perfecto para el correcto funcionamiento de cada organización enrolada al sistema de salud. Es así que el correcto entendimiento de ésta, permitira entregar un proceso eficaz al momento de atender las necesidades de los pacientes. En otras palabras, una cadena de valor focalizada en el cliente crea beneficios como la rentabilidad de las instituciones, el mejoramiento de la cadena de suministros, reducción del desperdicio y garantizar la satisfacción del paciente. Clasificación de la cadena de valor del sector Logística entrante: Se refiere a la calidad del inventario, es decir, es el proceso que se encarga de gestionar y verificar que los artículos médicos se encuentren en buen estado y que cumplan con todos los requisitos necesarios. Operaciones: Implica la automatización de procesos, cambios en los métodos de producción y la mejora de la calidad de las materias primas. Además, optimiza la fabricación y/o comercialización de medicamentos o dispositivos médicos. Logística de salida: Busca garantizar que un producto o servicio llegue al cliente en buenas condiciones y en el momento oportuno. También involucra a la distribución del suministro a las instituciones o pacientes que lo requieran. Marketing y ventas: Se enfocan en crear la oferta de un producto o servicio. Implica la promoción de servicios y productos ya sea a través de publicidad ATL o BTL y en línea hasta la asociación con proveedores. Servicio: Seguimiento post venta, fidelización del cliente, medicación frecuente, entre otras estrategias. Es decir, mantener la satisfacción del cliente