Este foro dejó claro que esta problemática no solo es una deuda social, sino un freno para la productividad y competitividad empresarial en Ecuador, ya que dos de cada diez niños ecuatorianos sufren esta condición. La charla, moderada por Boris Cornejo (Fundación Esquel), reunió a María Lourdes Muñoz, Secretaria Técnica del programa Ecuador Crece sin Desnutrición Infantil; Sébastien Paque, Director Ejecutivo de REDNI; y el Dr. Luis Bermeo, médico nutriólogo del Hospital Metropolitano. “El futuro de un niño desnutrido está condicionado desde sus primeros mil días de vida”, sostuvo Cornejo al abrir el espacio. Muñoz destacó los avances del país, como el sistema de información nominal SISEN, el plan estratégico intersectorial al 2030 y un paquete de servicios priorizados que involucra al sistema de salud, educación, vivienda y agua. “Estamos construyendo una política de Estado con una gobernanza multisectorial y corresponsabilidad ciudadana”, afirmó, señalando también que la meta es bajar la desnutrición a menos del 15%. Desde la sociedad civil, Paque explicó que REDNI trabaja en prevención desde el embarazo, acompañando a más de 2.000 madres vulnerables. “Este es el mayor problema social del país, y no lo solucionará un solo actor. Empresas, gobiernos y ciudadanía deben asumir corresponsabilidad”, afirmó. Además, instó a las compañías a actuar en cinco frentes: visibilización del problema, productos saludables, alianzas público-privadas, prácticas laborales inclusivas y responsabilidad social enfocada. El Dr. Bermeo subrayó el impacto a largo plazo: “Un niño con desnutrición crónica será un adulto con menor productividad y mayor riesgo de enfermedades crónicas”. Reiteró que la clave está en la prevención y educación, incluso desde el entorno empresarial, mediante espacios para la lactancia y políticas de apoyo a la maternidad. En un llamado contundente, los expertos coincidieron: combatir la desnutrición infantil es invertir en capital humano. Las empresas tienen en sus manos la oportunidad de ser agentes de cambio que no solo mejoran vidas, sino que fortalecen la sostenibilidad del país.