En Quito, representantes empresariales de Ecuador y Colombia, junto a gremios y asociaciones sectoriales, presentaron una posición conjunta ante la escalada de medidas comerciales y sus efectos sobre el aparato productivo regional. Para Juan Carlos Navarro, Presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, las decisiones “ya están teniendo efectos reales” y la salida sostenible pasa por reforzar el diálogo técnico e institucional. El primer golpe medible aparece en la balanza de importaciones: USD 21 millones en la primera quincena de febrero de 2026, USD 56 millones menos que un año atrás. La contracción no se limita a un rubro: los bienes de consumo cayeron 75%, las materias primas 68% y los bienes de capital 78%, una señal de freno simultáneo para demanda y producción. Te invitamos a leer: Sector farmacéutico privado de Ecuador retoma crecimiento y marca récord de USD 2.814 millones en 2025 El reporte también describe un efecto “apagón” en segmentos específicos: 888 subpartidas dejaron de importar totalmente productos colombianos, cuando en el mismo periodo de 2025 esas compras representaban USD 33 millones. En otras palabras, además de caer el total, se cortaron líneas completas de abastecimiento que antes estaban activas. Detrás de ese ajuste hay una relación comercial profunda y altamente integrada. En 2025, las importaciones ecuatorianas desde Colombia sujetas a la tasa de seguridad sumaron USD 1.928 millones y abarcaron 3.334 subpartidas; en 460 de ellas, Colombia fue el principal proveedor, concentrando USD 1.226 millones (43% de lo importado en esas partidas). Esto ayuda a explicar por qué una interrupción rápida se siente en cadenas productivas y en costos. En el frente exportador, Xavier Rosero, Presidente Ejecutivo de FEDEXPOR advirtió que las exportaciones no petroleras con riesgo potencial de pérdida bordean los USD 24 millones al mes en cadenas alimentarias y manufactureras; y que, con el anuncio colombiano de elevar el arancel recíproco al 50%, la afectación podría triplicarse hasta USD 75 millones mensuales. Por el lado empresarial colombiano, Bruce MacMaster, Presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), recordó que el comercio bilateral ronda los USD 3.000 millones y llamó a evitar medidas que erosionen una historia de complementariedad; el mensaje final de los gremios: priorizar canales de diálogo para contener el costo económico antes de que se vuelva estructural.