Este reconocimiento sitúa al país en un foco global más allá del tradicional destino de las Islas Galápagos, destacando una zona continental de alto valor ecológico y turístico. Ubicado a poco más de una hora de Quito, el Chocó Andino se caracteriza por sus bosques nubosos, que albergan una impresionante biodiversidad que incluye cientos de especies de aves, con más de 400 reportadas solo en ciertas reservas, y una amplia variedad de flora y fauna endémica. También puedes leer: Ecuador fortalece su planificación turística con los resultados del Estudio de Turismo Internacional 2025 La región también ha desarrollado una oferta creciente de alojamientos y experiencias turísticas de naturaleza, incluyendo lodges de alto nivel que permiten a los visitantes explorar el entorno sin requerir turismo extremo. Estas propuestas facilitan actividades de observación de aves, caminatas por la selva, fotografía de naturaleza y experiencias de bienestar en medio de un ambiente selvático único. Además del valor natural, el desarrollo turístico sostenible en el Chocó Andino contribuye a sostener economías locales y reducir presiones sobre el bosque, como la tala o la minería, al ofrecer alternativas económicas basadas en el turismo y la conservación del patrimonio natural de Ecuador. Fuente: The Wall Street Journal, Diario Diligence.