Apoyado en datos de McKinsey, Mendoza afirmó que en 2023 la preferencia por pagos digitales superó al uso de efectivo, marcando un punto de inflexión en América Latina. Casos como Colombia y Brasil muestran un crecimiento exponencial en transacciones digitales, especialmente a través de códigos QR. “En Colombia, ya se registran más de 40 millones de transacciones mensuales con QR, y Brasil ha acelerado su digitalización en solo cinco años”, explicó. En Ecuador, sin embargo, aún hay una gran oportunidad: el 49% de la población sigue utilizando efectivo como principal medio de pago. Frente a esto, Mendoza enfatizó el papel clave que tienen las cooperativas para liderar el cambio. “Ustedes pueden ser protagonistas en digitalizar ese 49%”, dijo, dirigiéndose a los asistentes del sector cooperativo. El CEO presentó los avances de la alianza entre Kimobill y Deuna, que han consolidado un ecosistema de pagos digitales con más de 480.000 comercios afiliados, convirtiéndose en la red más grande del país. En solo un año, el número de comercios afiliados casi se duplicó, y varias cooperativas ya se han sumado a esta transformación, como Alianza del Valle, que permite a sus socios pagar desde su app móvil. Además, anunció que, en los próximos meses, gracias a una alianza con Datafast, los socios podrán realizar pagos con QR de Deuna en una red aún más amplia de comercios. “Esto no es una promesa, es un producto en producción, funcionando y con resultados medibles”, concluyó. Mendoza invitó a las cooperativas a aprovechar esta ola digital no solo para modernizar sus servicios, sino para generar nuevas oportunidades de personalización, análisis de datos y fidelización. “Digitalizar no es solo dejar atrás el efectivo: es conocer mejor al socio, ofrecerle mejores experiencias y construir un ecosistema financiero más inclusivo y eficiente”.