Luis Pástor, gerente general de la investigadora de mercado Advance Consultora, señala algunos de los motivos para este comportamiento. “Las restricciones en la movilización y la búsqueda de seguridad son dos factores decisivos en esta tendencia”. ➤ Ver también: Zoom Transporte y logística Explica que como en los buses no se respeta el aforo reducido de pasajeros, la gente prefiere invertir en la compra de una moto y así movilizarse sin riesgo de contagios. “Además una moto cuesta mucho menos que un automóvil y usa poca gasolina”. En el mercado se puede adquirir una moto nueva por alrededor de USD 1.000. Otro factor que influye en esto es la reducción del empleo adecuado y, por ende, del aumento del desempleo. Cifras del INEC a marzo pasado muestran que apenas 36% de la población económicamente activa tiene un empleo donde reciben al menos el pago del salario básico y que trabaja mínimo 40 horas a la semana. Esto provocó que la moto se convierta en un instrumento de trabajo por el aumento de servicios de entrega a domicilio, a través de aplicaciones móviles. “Sin duda es una herramienta clave para la reactivación del empleo. Quienes lo están haciendo necesitan invertir poco capital para insertarse en estos trabajos”, puntualiza Pástor. Pero por otro lado, el aumento de motos en las calles también genera una situación compleja: es el segundo tipo de vehículo más involucrado en accidentes de tránsito. En 2020, el 26% de estos siniestros se relacionan a una moto, que como dato grave es el vehículo que más lesionados y fallecidos deja luego de un accidente. Un estudio de Advance Consultora encontró que alrededor del 39% de los motociclistas tienen por primera vez un vehículo de este tipo. “Por lo tanto, a veces no son tan expertos en el manejo”. Como el incremento en la venta de motos es sostenido, ya que a corto plazo no se ven cambios en la relajación de las medidas para prevenir contagios ni en la reactivación del empleo, queda clara la necesidad de resolver la problemática de los accidentes. Un reto nada sencillo en un país donde las motos activan el día a día de la sociedad.