La transformación del trabajo y las nuevas expectativas de los colaboradores fueron el eje central de la charla “GREAT TALK – ¡El bienestar financiero que potencia el talento humano!”, dirigida por Bernardo Orellana, CEO de ANEFI Administradora de Fondos y Fideicomisos. En un entorno donde el salario ha dejado de ser el único factor de decisión, Orellana planteó un desafío claro para las organizaciones: repensar la forma en que conectan con su gente. “El trabajo como tal y el reto que tenemos los empleadores y los líderes es cómo tener engagement con nuestros colaboradores. Cada vez se hace más complicado”, afirmó al inicio de su intervención. A través de una anécdota personal, el ejecutivo evidenció el cambio generacional que atraviesan las empresas. Relató cómo uno de sus colaboradores más talentosos decidió renunciar en busca de mayor flexibilidad, pese a contar con un buen salario y responsabilidades clave. “Necesito un lugar donde yo pueda, no sé, trabajar desde mi casa, desde la playa… quisiera que mi perrito tenga un poco más de espacio”, recordó. Este episodio, más allá de lo anecdótico, refleja una tendencia estructural: las carreras han dejado de ser lineales, el aprendizaje es continuo y la experiencia del colaborador pesa tanto —o más— que la compensación económica. En este nuevo contexto, Orellana subrayó que el bienestar financiero se convierte en un pilar estratégico para las compañías. “El salario deja de ser el centro… hay mucho más peso hacia la experiencia que tiene el colaborador adentro de la empresa”, explicó. Además, enfatizó que la previsión financiera ya no puede ser un esfuerzo individual, sino una responsabilidad compartida: “Las empresas tenemos que ayudarle a construir patrimonio a nuestros colaboradores”. Como respuesta a esta necesidad, el CEO de ANEFI presentó los fideicomisos de inversión como una herramienta flexible y adaptativa para fortalecer el bienestar financiero dentro de las organizaciones. “Es un vehículo legal que nos permite hacer un traje a la medida de la realidad de la empresa”, explicó. A través de estos mecanismos, es posible implementar soluciones como planes de ahorro compartido, fondos de jubilación complementaria, créditos para educación o adquisición de bienes, e incluso esquemas específicos según la etapa de vida del colaborador. La charla concluyó con una reflexión clara: el bienestar financiero no solo mejora la calidad de vida de los colaboradores, sino que se convierte en un motor de compromiso y productividad.