El bienestar gana peso como criterio para reducir riesgos, responder a nuevas necesidades y fortalecer la relación con las personas. El bienestar ya no se limita a la ausencia de enfermedades o a un beneficio adicional para las personas. También empieza a ser considerado por las empresas como una herramienta para prevenir riesgos, responder a nuevas necesidades y generar valor. Esa fue una de las principales conclusiones del foro “Bienestar: la inversión que sí genera retornos”, con Mauricio Navia, Gerente General Fideicomiso Titularización Omni Hospital; Lissette Arauz, Coordinadora de Comunicación y Sostenibilidad Alicorp; y David Mora, Director de Soluciones Avanzadas / Worldpanel, como moderador. Desde el sector salud, Navia puso el foco en la prevención y en el costo de atender problemas que pudieron anticiparse. Señaló que uno de cada cinco pacientes tiene hipertensión, una de cada 14 personas tiene diabetes y dos de cada tres adultos presentan problemas de obesidad. Además, el gasto de bolsillo representa 32% del gasto en salud. “Por cada dólar que se invierte en salud, 7 dólares se beneficia el sistema sanitario”, afirmó. Salud y consumo masivo coinciden en que el bienestar puede generar valor cuando se integra a la gestión. El panel abordó los retos de la prevención, el consumo, la data y la experiencia de las personas desde las industrias de salud y consumo masivo. En consumo masivo, Arauz explicó que el consumidor también está cambiando. El 44% de los consumidores latinoamericanos ya se pregunta qué hay detrás de las marcas, desde sus ingredientes hasta el impacto que generan. El desafío, dijo, es responder a quienes buscan bienestar, precio y conveniencia sin tener que elegir entre estos atributos. También destacó el papel de los colaboradores, a quienes definió como los primeros consumidores y embajadores de una compañía. El panel abordó los retos de la prevención, el consumo, la data y la experiencia de las personas desde las industrias de salud y consumo masivo. La data fue otro punto de encuentro. Arauz señaló que ayuda a validar propuestas y tomar decisiones, aunque debe combinarse con la experiencia. Navia destacó que, en salud, puede ayudar a anticipar riesgos, mejorar diagnósticos y hacer seguimiento a los pacientes, siempre con responsabilidad en el manejo de información sensible. El foro dejó una idea central: el bienestar está pasando de ser un atributo adicional a convertirse en un criterio que influye en las decisiones de consumidores, pacientes y empresas.