El bienestar animal en la producción pecuaria es una preocupación creciente en todo el mundo, no solo como un recurso para mejorar la calidad del “producto” y prevenir pérdidas, sino también, como un paso evolutivo en nuestra interacción con los animales. En este sentido, el sistema de producción de huevos en jaulas de batería, ha sido profundamente cuestionado; la gallina productora de huevos es el animal más torturado de la industria, por sistema y por volumen. Por otro lado, las gallinas en sistemas libres de jaula cuentan con el espacio y recursos necesarios para expresar sus comportamientos naturales más importantes. Baños de polvo, correr, rascar y buscar alimento, comportamientos de confort (como batir sus alas), posarse y anidar. En las jaulas convencionales, las gallinas no pueden realizar adecuadamente ninguno de estos comportamientos, como consecuencia, sufren de enfermedades óseas, miedo, altos niveles de enfermedades, trastornos reproductivos, estrés y frustración. El cambio de producción de jaulas a sistemas libres, evitarían a las gallinas una vida de dolor, sufrimiento físico y psicológico. Las investigaciones científicas indican que los factores claves de esta reducción del sufrimiento son: Permitir a las gallinas anidar. Las gallinas ponedoras están altamente motivadas a poner sus huevos en un nido y harán grandes esfuerzos para obtener acceso a un lugar de anidación aislado antes de la puesta. Las investigaciones han demostrado que realizan más esfuerzo para acceder a un nido antes de la postura, que para obtener alimento después de un período de privación. También te puede interesar: La economía circular ya empezó ¿Está Ecuador listo para acelerar el cambio? El forrajeo es vital para la salud de las gallinas. En los sistemas libres pasan hasta un 40% de sus horas activas, buscando y picoteando en el suelo, incluso cuando el alimento esta fácilmente disponible. No poder cumplir con este comportamiento profundamente arraigado, provoca frustración y la redirección del comportamiento, ocasionando que se picoteen entre ellas hasta causarse lesiones e incluso la muerte. Por último, gran parte del dolor que experimentan las gallinas enjauladas es debido a la mala salud ósea por la incapacidad de realizar ejercicios de soporte de peso, lo que genera una alta probabilidad de fracturas al momento de la despoblación. Pero, ¿qué opinan los consumidores acerca de estos sistemas? Cada vez más conscientes del bienestar animal; la percepción de que las condiciones de crianza de los animales de granja no cumplen con los estándares, es creciente en los consumidores. En enero del 2025, en Ecuador las organizaciones Protección Animal Ecuador y Terranimal, junto con la encuestadora Opinión Pública, realizaron una encuesta en el país en referencia al sistema de producción de huevos. Los datos reflejaron que el 75.9% de los encuestados estarían dispuestos a pagar un valor adicional para comprar huevos de gallinas libres, para el 70.3% es muy importante o importante, conocer el origen de los huevos que consumen y el 72.5% creen que las empresas deberían usar huevos libres de jaulas en su cadena de suministros. En respuesta a esta demanda de los consumidores, las multinacionales han desarrollado productos con mayores estándares de bienestar, abarcando también sus cadenas globales de suministro de huevos. Según datos presentados en la página www.chickenwatch.org existen miles de empresas con compromisos libres de jaulas alrededor del mundo, marcas como Starbucks, McDonald’s, Sodexo, Unilever, Nestle, Accor, Marriott, constan en esta lista. Además, según los reportes del año 2025 de la coalición Open Wing Alliance liderada por la organización The Humane League, 92% de estos compromisos se han cumplido al 100%.