El barómtero de riesgos

El barómtero de riesgos

Por: Margarita Velasco A., Directora del Observatorio Social del Ecuador / Fotos: liss-morenira89.blogspot.com

Prepararnos hoy para las consecuencias del cambio climático

El ODS 13, que hace referencia al Cambio Climático, señala en la meta 13.1: Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales en todos los países. El Observatorio Social del Ecuador (OSE) y UNICEF en su última publicación ‘Situación de la niñez y adolescencia en Ecuador’, proponen un Barómetro de Riesgos que permite entender y ‘medir’ el riesgo de desastres y el modo en que las condiciones que los provocan afectan al desarrollo sostenible en Ecuador.

El Barómetro de Riesgos destaca las principales amenazas a las que están expuestas la población y la infraestructura del país; señala la vulnerabilidad previa que se relaciona con las condiciones sociales y económicas de las poblaciones; y analiza la capacidad de respuesta ante la posible ocurrencia de estos eventos. En este informe, se definen  tres dimensiones:


Amenazas. exposición de las personas y de las viviendas, a tres amenazas priorizadas: sismos, inundaciones y amenazas volcánicas.



Vulnerabilidad previa
: socioeconómica (la pobreza por ingresos y la pobreza multidimensional) y asociada a ella la situación de los grupos vulnerables en cuanto a su acceso a educación, salud, protección y agua, saneamiento e higiene (ASH).



Falta de capacidades: Gini (medida de la desigualdad) del número  de establecimientos de salud y educativos por cantón, tasa de personal de salud (médico y enfermeras profesionales) y la carencia de infraestructura relacionados con la población que vive en las provincias del país.




Las provincias con mayores niveles de riesgo ante las tres amenazas descritas son:

Esmeraldas, Manabí, Los Ríos, Cotopaxi y Tungurahua.


Lo graficado representa niveles de riesgo a un plazo de 3 a 5 años.

Por tanto, estamos a tiempo para prevenir actuando prioritariamente en las provincias señaladas y en todo el país, uniéndonos la sociedad civil con el Estado local y nacional para mejorar nuestra capacidad de acción, preparación y prevención frente a los desastres.