Antes de ingresar al sector de bebidas, Berry se desarrollaba en la industria financiera, donde adquirió experiencia en gestión de riesgos, análisis estratégico y liderazgo corporativo. Sin embargo, llegó a un punto en el que, según relató a CNBC, sentía que ya no asumía riesgos, sino que simplemente los gestionaba, lo que convirtió su rutina profesional en un proceso predecible. Su interés por Gong Cha surgió cuando la marca aún operaba en apenas cuatro países de Asia. Convencido de su potencial global, insistió hasta reunirse con los directivos y decidió invertir alrededor de USD 2,5 millones de sus propios ahorros para expandir la compañía a Corea del Sur y liderar su proceso de internacionalización. También puedes leer: Scrub Daddy: ¿cómo una esponja de cocina se convirtió en un éxito mundial? Bajo su liderazgo, Gong Cha pasó de ser una cadena regional a consolidarse como una franquicia global con más de 2.000 tiendas en 30 países, apoyada en un modelo de expansión estructurado, estandarización operativa y adaptación a distintos mercados. Hoy, la compañía genera más de USD 500 millones en ventas anuales, posicionándose como uno de los grandes jugadores mundiales del mercado de bubble tea. El crecimiento no solo refleja la popularidad de este segmento, sino también una ejecución disciplinada y una visión clara de escalabilidad. Fuente: CNBC