Ecuador, el mayor exportador de banano del mundo, aporta el 66% del volumen de exportaciones por contenedores, generando 250 mil empleos directos y 50 mil indirectos. Enfrentando un contexto global desafiante, el sector diversifica mercados hacia Corea y Japón, mientras invierte en innovación genética, energías renovables y seguridad, consolidando su resiliencia y liderazgo. Clima y producción: Un 2024 desafiante pero estable El sector bananero enfrentó un inicio complicado en 2024 debido a las condiciones climáticas, pero logró recuperarse, cerrando con niveles de producción similares a los del año anterior, según Jorge Encalada Villacís, Presidente de la AEBE. José Antonio Hidalgo, Director Ejecutivo de la AEBE, reporta un leve crecimiento del 0,30%, reflejo de la resiliencia del sector frente a desafíos climáticos y fitosanitarios. También te puede interesar: Ecuador busca contrarrestar el cambio climático y mejorar el salario digno La inseguridad es otro reto crítico: “La contaminación de contenedores, el robo y la extorsión son problemas diarios”, señala Hidalgo, quien detalla que el sector invierte USD 100 millones anuales en seguridad. “Hemos culminado el levantamiento del programa ‘Fincas Seguras’, con protocolos estandarizados que serán dirigidos a todos nuestros productores, en colaboración con expertos internacionales y la fuerza de seguridad pública. Asimismo, han promovido la adopción de políticas públicas que mejoren la seguridad en los puertos. “Invertimos en escáneres y tecnología avanzada, pero necesitamos que las autoridades utilicen el 100% de estas capacidades para garantizar la seguridad de nuestras exportaciones”, enfatiza. Sostenibilidad: cumpliendo con los mercados más exigentes Ecuador, líder en exportación de banano, cumple con los altos estándares del mercado europeo (30% de sus exportaciones), garantizando salarios dignos. Según Encalada, “no solo cumplimos con la normativa, sino que muchas veces la excedemos”. Este compromiso implica altos costos para los productores, quienes necesitan precios justos para equilibrar sostenibilidad y competitividad. Además, AEBE fomenta la adopción de energías verdes en las fincas. “Sistemas como el fertirriego requieren fuentes de energía renovables, y estamos promoviendo inversiones en esta dirección para reducir nuestra dependencia de combustibles fósiles”, detalla Encalada. Innovación tecnológica: En cuanto a tecnología, el sector avanza en proyectos de innovación genética para enfrentar amenazas fitosanitarias como el moko bacteriano. “Estamos trabajando con la academia y organismos internacionales para desarrollar variedades de banano resistentes a enfermedades. Esto es clave para garantizar la sostenibilidad de la industria a largo plazo”, finaliza Hidalgo.