Durante la edición 2025 del espectáculo organizado por China Central Television (CCTV), los robots humanoides sorprendieron al público con coreografías sincronizadas junto a bailarines. Aunque el despliegue evidenciaba avances en equilibrio dinámico y coordinación, los movimientos aún respondían a rutinas previamente programadas y de complejidad moderada. Un año después, en la Gala del Festival de Primavera 2026, el salto fue evidente. Robots humanoides realizaron rutinas de kung fu, acrobacias y secuencias con mayor precisión, estabilidad y capacidad de respuesta en tiempo real. La mejora no solo fue escénica: reflejó avances en algoritmos de control, sensores, sistemas de visión artificial y procesamiento mediante inteligencia artificial. También te puede interesar: Xiaomi presenta la serie REDMI Note 15: la durabilidad del REDMI Titán se une a la tecnología avanzada de imagen Empresas como Unitree Robotics han acelerado el desarrollo de plataformas humanoides más ágiles y con mayor capacidad de interacción, mientras el ecosistema industrial chino fortalece su cadena de suministro en componentes clave como actuadores, baterías y chips especializados. Este proceso ha permitido reducir costos, aumentar la producción y avanzar hacia una etapa de industrialización temprana. La diferencia entre 2025 y 2026 no radica solo en una mejor coreografía, sino en la velocidad de aprendizaje y escalamiento tecnológico. En un entorno global donde Estados Unidos, Japón y Europa también compiten por el desarrollo de robots humanoides funcionales, China ha demostrado capacidad para avanzar con rapidez, integrar innovación y proyectar su poder tecnológico ante audiencias masivas. En solo un año, la robótica humanoide en China pasó de ser una demostración llamativa a convertirse en una señal clara de madurez industrial y ambición estratégica. Fuente: BBC Mundo.