Este planteamiento posibilita a la región incrementar sus exportaciones de bienes primarios lo cual podría representar un acontecimiento favorable, tras las repercusiones que ocasionó la pandemia del covid-19 dentro de las economías de Latinoamérica. No obstante, desde un punto de vista histórico, centrar el crecimiento económico en la exportación de bienes primarios podría ser una decisión poco acertada que recae en el evento de la “paradoja de la abundancia”, la cual explica que existen países que pese a tener una muy buena dotación de recursos naturales presentan tasas de crecimiento y desarrollo menores que aquellos países que no poseen una buena dotación de recursos, por lo que las exportaciones que carecen de valor agregado se mantienen constantes en el tiempo. A su vez estos países se ven en la necesidad de importar bienes con alto valor agregado lo que sumado a la inflación mundial que existe se produce un impacto en la economía en general. También te puede interesar: El sector bananero y platanero del Ecuador enfrenta importantes desafíos y retos en materia de competitividad en 2022 Dentro del auge de las materias primas existe alta incertidumbre respecto a sus precios ya que ciertos productos presentan algunas particularidades que no representan precisamente un aumento de su precio, como por ejemplo los metales que en conjunto su precio ha disminuido 7,56% comparado con el mes de junio. Respecto a los restantes productos primarios se puede observar que en efecto su precio ha ido en aumento. Esta incertidumbre de precios genera un panorama complicado para las economías latinoamericanas que no avizoran perspectivas claras de si este “auge” de commodities es beneficioso o perjudicial al tomar en cuenta un factor importante como lo es la elevada inflación que acecha al mundo. Centrados en un análisis de pérdidas y ganancias, y bajo el contexto económico de la actualidad, se tiene que mirar al mismo desde dos perspectivas diferentes: la primera es vista desde la producción de materias primas, y la otra desde el consumo de los hogares. Al respecto, las ganancias de las empresas productoras se transforman en pérdidas para los consumidores que actualmente pagan mayores precios para demandar ciertos productos por motivos del proceso inflacionario, lo que ha motivado a varios países a incrementar sus tasas de interés. Las repercusiones de la inflación en el consumo de las familias, sumado al encarecimiento del crédito, la recuperación económica lenta, y la desaceleración de la economía China (uno de los principales socios comerciales de América Latina) han generado efectos negativos en la economía mundial originando rumores que anuncian una posible recesión en Europa y Estados Unidos y que estos comiencen a preocupar al mundo entero. La presión inflacionaria ha incidido de manera directa en las balanzas comerciales y en las cuentas fiscales de todos los países, pero es importante mencionar que estos efectos son diversos para las economías, debido a que las realidades económicas de los países de Latinoamérica son distintas. Pese a que las perspectivas de crecimiento económico para los países de la región en general son alentadoras, la inflación podría tener repercusiones considerables. De acuerdo con datos del Fondo Monetario Internacional mientras países como Ecuador, Colombia y Perú poseen una inflación de 3,8%, 6,9% y 4% respectivamente, los posibles efectos del aumento de precios de materias primas podrían ser favorables, lo contrario sucede con Argentina la cual con una elevada inflación del 48%, el aumento de los precios de materias primas podría tener efectos negativos considerables. En todo caso las economías están pendientes de su evolución en lo que resta del año, para de este modo poder determinar de manera precisa los efectos del auge de las materias primas. El panorama económico mundial a día de hoy es incierto, economías como la estadounidense presenta problemas para controlar la inflación que ha alcanzado niveles elevados tras varias décadas, posibilitando una recesión. La situación de Europa no es muy alentadora debido a que las tasas de interés se han incrementado de manera vertiginosa, a la par que la desaceleración económica de China afecta a las exportaciones de sus principales socios comerciales. También te puede interesar: Cultivo orgánico de guanábana crece en Ecuador y se promociona en feria internacional Este hecho provoca que los inversionistas se anticipen frente a un futuro incierto e incidan en los precios de las materias primas pausando el auge de estos productos. Estos distintos escenarios generan una mayor incertidumbre, y frente a las variaciones de los precios de commodities, cambios en las tasas de interés y una posible recesión económica mundial, los países de Latinoamérica hacen esfuerzos por intentar controlar las presiones inflacionarias que afectan a sus economías. Fuente: BBC Mundo