Chubb, la aseguradora oficial de LALIGA en América Latina, presenta los resultados del estudio regional "Pasión Blindada: La hoja de ruta del viajero deportivo", elaborado con 1.200 encuestados en seis países latinoamericanos. Los hallazgos de Ecuador revelan un perfil de viajero deportivo apasionado, consciente del riesgo y con una vocación de viaje familiar que no conoce fronteras. Te puede interesar: La Tri de los millones: cómo el Mundial 2026 impulsará el consumo y los negocios en Ecuador “Ecuador nos confirma que el viajero deportivo de hoy es un consumidor maduro. El factor más decisivo a elegir un seguro de viaje no es el precio, sino la claridad y amplitud de las coberturas. Ese es un cambio estructural en la relación entre el latinoamericano y la protección: ya no busca el seguro más barato, busca el que dé más certeza. Y en un viaje de esta envergadura emocional y económica, esa certeza lo es todo”, aseguró Mónica Granda, Vicepresidente, Consumer Lines, Chubb Ecuador. En Ecuador, el 91% de los encuestados se declara aficionado al fútbol —el 42% como muy fanático y el 49% como seguidor habitual— lo que posiciona al país como el mercado con mayor base de consumidores constantes de fútbol en la región según el estudio de Chubb. Lejos de ser un fanatismo pasivo, esta pasión se traduce en acción: el 43% de los ecuatorianos señala que su principal motivación para viajar sería apoyar a su selección directamente en el estadio. El viaje no se concibe en solitario. El 45% lo haría con sus hijos y familia, y el 37% con su pareja —perfilando un viajero que convierte un evento deportivo en una experiencia generacional e irrepetible. Nueva York emerge como el destino preferido (31%), seguido de Miami (28%). “Para el ecuatoriano, viajar a ver a su selección no es una decisión individual: el 45% lo haría con sus hijos y el 37% con su pareja. Eso cambia completamente la ecuación del riesgo. Ya no hablamos de un viajero expuesto, sino de una familia entera que ha apostado meses de planificación y un presupuesto importante a una experiencia única. En este contexto, el seguro de viaje no es un costo adicional: es la condición que hace responsable el viaje”, aseguró Granda. El compromiso de quedarse hasta el final El ecuatoriano no compra solo un boleto de ida y vuelta. El 96% consideraría extender su estadía si su selección avanza de fase;52% definitivamente, 44% probablemente. Esta flexibilidad, emocionalmente lógica, exige una planificación de protección que anticipe cambios de vuelo, extensiones de hotel y nuevos imprevistos por cada ronda ganada. Las principales preocupaciones del viajero deportivo ecuatoriano son ser víctima de un delito (36%), seguido del retraso o cancelación de vuelos y la pérdida de documentos, con 34% y los problemas con el visado (31%). En materia de coberturas específicas para este tipo de viaje, el 64% prioriza la protección ante robo de entradas y el 45% pide cobertura contra estafas por reventa. También te recomendamos: Mundial 2026 impulsa el mercado inmobiliario temporal y abre nuevas oportunidades para Airbnb en México “El hincha ecuatoriano que planea este viaje lo ha pensado muchas veces antes de comprarlo. Ha comparado vuelos, ha buscado hoteles, ha hablado con su familia. Lo que no debería tener que hacer es preocuparse por lo que pasa si algo sale mal. Nuestra responsabilidad en Chubb es clara: estar ahí ante, durante y después, para que la única sorpresa del viaje sean los goles de su equipo y lo bien que lo pasaron”, aseguró la ejecutiva. LALIGA: el sueño de los ecuatorianos Más allá del gran torneo de selecciones, Ecuador lidera junto a Colombia el interés latinoamericano por LALIGA: el 79% considera a la liga española entre sus favoritas, y el 89% declara que le gustaría viajar a España a ver un partido. Un 64% tiene al clásico Real Madrid vs. Barcelona como el partido más deseado, y el 63% afirma que saber que hay jugadores latinoamericanos en los equipos aumenta su deseo de hacer ese viaje.