El 87% del Mediterráneo está contaminado, sobre todo con metales tóxicos, sustancias químicas industriales y residuos plásticos. Y este último dato es particularmente descorazonador: en la actualidad, en las profundidades, hay una concentración de microplásticos de 1,9 millones de fragmentos por metro cuadrado, la mayor jamás medida. Son datos que ha puesto sobre la mesa a asociación ecologista WWF, en un estudio titulado 'No hay salud en un ambiente enfermo' y cuya publicación coincide con las reuniones sobre los ecosistemas marinos que celebran en estos días la Agencia de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con sede en Roma. Consumo excesivo En este punto, además, se da otra problemática: el aún excesivamente alto consumo de pescado en la Unión Europea (UE), unos 24 kilos per cápita al año, ha convertido el mercado europeo en altamente dependiente de otras zonas del planeta, “algunas de las cuales tienen una alta necesidad de estos alimentos para su subsistencia”, según explica Giulia Prato, responsable de Mar de WWF Italia. Tambien te puede interesar: Cinco formas en que las instituciones de financiación para el desarrollo pueden acelerar el financiamiento del aire limpio Por ello, apunta, si no se recurriese a las importaciones, este mes las poblaciones de peces explotables en aguas europeas del Mediterráneo “ya estarían agotadas y no habría más pescado que comer” y "no es el primer año que ocurre". Algunas de “las especies más afectadas son la merluza, la sardina, los camarones (violeta y rosa) y el salmonete de fango”, recuerda WWF. Capturas totales La denuncia de WWF se sitúa en línea con el análisis de la propia FAO, que este misma semana ha publicado sus proyecciones hasta 2030 para los ecosistemas marinos y la pesca, un análisis que busca hacer una radiografía de los desafíos que encara el planeta. Según esta organización, de hecho, ha habido una reducción en las capturas totales de las flotas europeas que, de acuerdo con el último dato disponible, "han sido de 3,4 millones de toneladas en 2022", con España, Francia y Dinamarca como principales productores. Menos peces En estas circunstancias, el panorama que nos aguarda, de acuerdo con la organización, es el de un mundo en el que entre un 10% y alrededor de un 30% de la biomasa de peces explotables puedan desaparecer en este siglo en muchas regiones del planeta. La oscilación se debe a que los investigadores de la FAO también han tomado en consideración los escenarios plausibles a causa de otro de los grandes factores que están lastrando los mares y océanos del mundo: el aumento de las temperaturas. También puedes leer: Las B Corps pueden ayudarnos a viajar de forma más responsable, pero ¿qué son? Aguas calientes En cuanto al Mediterráneo, la preocupación por el aumento de las temperaturas ha sido una alerta cada vez más repetida en los últimos años también por otras organizaciones como Greenpeace. Tan solo el año pasado esta organización puso, en una de sus campañas, particular énfasis en que el Mediterráneo “se calienta un 20% más rápido que la media mundial”, lo que implica que “la temperatura de su superficie corre el riesgo de alcanzar hasta los 3,5 °C si no dejamos de emitir CO2”. Fuente: El Periódico