Entre ellas están los cupos de importación y salvaguardias para vehículos, más la multiplicación de trámites para importar y matricular como: la homologación vehicular, licencia de importación de camiones, certificado de reconocimiento del INEN para automóviles y autopartes, permisos de operación para nuevas empresas de transporte, cupos y autorizaciones de ampliación de cupos para autos de empresas de transporte y para la compra de vehículos para actividades productivas, enumera Jaime Cucalón, presidente de la Asociación Ecuatoriana Automotriz (AEA). Ante una posible reforma tributaria, el gremio plantea medidas inmediatas para impulsar la competitividad y las inversiones en el sector automotor y el transporte. Entre otras, piden la eliminación del impuesto a la salida de divisas (ISD) y el restablecimiento de la tarifa 0 % de IVA para los vehículos híbridos. ➤ Ver también: Ventas de vehículos en mayo de 2021 tuvieron un buen desempeño Una prioridad es una reforma del impuesto a los consumos especiales de los vehículos (ICE). Este es del 5% al 35% en Ecuador, según el costo del auto y se calcula del precio de venta al público, que incluye un 20% más de recargo de la suma del costo en puerto y el resto de tributos (solo excluyendo el valor que corresponde al impuesto al valor agregado). Hasta 2008, la tarifa del ICE sobre los vehículos motorizados alcanzaba el 5,15% sobre el precio de venta al público (PVP). A partir de ese año, una reforma establece un ICE que grava a los vehículos de transporte terrestre de hasta 3,5 toneladas de carga con motores de combustión interna por medio de una estructura tarifaria progresiva que va entre el 5 % y el 35 % sobre el PVP. Con esta estructura se desincentiva a los vehículos con mayores estándares de seguridad y eficiencia, afectando a los consumidores y generando distorsiones en el comercio automotor. Con esto se han elevado los precios de los automotores, que alcanzan actualmente hasta un 114% adicional con respecto a nuestros países vecinos. Es así como los vehículos pueden duplicar su valor en puerto tras la liquidación de impuestos. El planteamiento del sector es aplicar una racionalización del ICE, lo cual permitiría ofertar vehículos a precios más competitivos y mejorar al mismo tiempo la recaudación fiscal. Fuente: El Universo