Si bien el desempleo en Ecuador disminuyó significativamente en el último año, el aumento de la informalidad es lo más llamativo de las estadísticas laborales presentadas por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), pues pasó de 53,1% en enero de 2022 a 55% en enero de 2023. Asimismo, en diciembre pasado se había ubicado en 53,4%. Esta es la tasa más elevada de informalidad registrada en los últimos 16 años. El empleo en el sector informal se define operativamente como el conjunto de personas que trabajan en unidades productivas de menos de 100 trabajadores que no tienen Registro Único de Contribuyentes (RUC). Mientras que el empleo en el sector formal se define como las personas que trabajan en establecimientos con RUC. Mejora el desempleo El desempleo pasó de 5,4% en enero de 2022 a 3,8% en enero de 2023, es decir 1,6 puntos porcentuales menos, una diferencia estadísticamente significativa, lo que quiere decir que 136.975 personas dejaron la desocupación en este periodo. Al desagregar por área, la tasa de desempleo fue de 4,9% para el área urbana, mientras que para el área rural fue de 1,5%. Subempleo cae, pero su informalidad no Asimismo, el subempleo registró una caída importante en el último año, pues pasó de 22,6% a inicios de 2022 a 19,3% en enero de este año. Dentro del subempleo se ubican las personas con empleo que perciben ingresos inferiores al salario mínimo y/o trabajan menos de la jornada legal y tienen el deseo y disponibilidad de trabajar horas adicionales. Es la sumatoria del subempleo por insuficiencia de tiempo de trabajo y por insuficiencia de ingresos. ¿Qué se califica como informal? La Organización Internacional del Trabajo define al sector informal como un conjunto de unidades que producen bienes o servicios principalmente con la finalidad de crear empleos e ingresos para las personas involucradas. Estas unidades, que tienen un bajo nivel de organización, operan a pequeña escala y de manera específica, con poca o ninguna división entre el trabajo y el capital como factores de producción. Además, las relaciones de empleo - cuando existen – “se basan sobre todo en el empleo ocasional, los parentescos o las relaciones personales y sociales más que en acuerdos contractuales que implican garantías en buena y debida forma”. Se las define como empresas de hogares, es decir, “como empresas que pertenecen a los hogares y que no están constituidas en sociedad”. Se considera que los asalariados tienen un empleo informal si su relación de trabajo no está sujeta a la legislación laboral nacional, el impuesto sobre la renta, la protección social o determinadas prestaciones relacionadas con el empleo. Es decir, quienes trabajan en este régimen no cuentan, por ejemplo, con seguridad social ni ningún respaldo normativo que les asegure beneficios de ley. También te puede interesar: México se posiciona como el país líder en contratación internacional en la región Pero el empleo en el sector informal se puede entender desde dos visiones: La visión legal, que considera a la informalidad como una actividad marginal e ilegal. La visión económica que reconoce que existe incapacidad de generar suficientes plazas formales de empleo. Fuente: Bloomberg Línea