En 2025, el sector de restaurantes cerró el año con resultados alentadores. Según los sondeos de COREC, el 54% de los establecimientos reportó una mejora respecto a 2024, año en el que la mayoría habló de estancamiento o retroceso. Ese mejor desempeño impulsó el optimismo y llevó a que cerca de uno de cada cuatro negocios considerara expandirse. También te puede interesar: Hotelería y gastronomía: dos motores que impulsan el crecimiento económico de Guayas Sin embargo, durante los primeros meses de 2026 el panorama cambió. La incertidumbre asociada a medidas excepcionales de seguridad, restricciones de movilidad y una percepción de inseguridad persistente han afectado especialmente el consumo nocturno, que es clave para la industria. Esto ha reducido las expectativas de crecimiento y frenado decisiones de inversión. Ante este contexto, conversamos con Diego Vivero, Presidente de la Confederación de Restaurantes del Ecuador – COREC, sobre las principales dinámicas del consumidor, las tendencias del sector y los desafíos de la industria gastronómica en el país. ¿Qué busca el consumidor ecuatoriano al momento de elegir un restaurante? El consumidor ecuatoriano es cada vez más exigente y busca una combinación de factores. El precio sigue siendo importante, especialmente después de los años de desaceleración económica, pero la experiencia gana protagonismo. La gente ya no sale únicamente a comer; busca compartir, celebrar, descubrir nuevos sabores y vivir momentos memorables. Elementos como el ambiente, la atención, la ubicación, la música o incluso la historia detrás de un restaurante pueden ser tan relevantes como el menú. Al mismo tiempo, existe una creciente valoración por la calidad de los productos, la cocina local y las propuestas auténticas. ¿Qué diferencias se observan entre Quito y Guayaquil en la elección de restaurantes por parte del consumidor? Existen diferencias marcadas por clima, hábitos y dinámica urbana. En Guayaquil y la Costa el consumo nocturno suele ser más intenso, favorecido por temperaturas más cálidas y una cultura de salir más activa. Quito, en cambio, presenta un mercado más diverso y exigente. Su ubicación le permite acceder a productos de todas las regiones del país y concentrar una amplia variedad de conceptos gastronómicos, desde cocina tradicional hasta propuestas de autor. Además, la presencia de empresas, visitantes de negocios y turistas internacionales impulsa estándares elevados de calidad y servicio. Esto ha convertido a Quito en uno de los principales laboratorios gastronómicos del país y en una referencia para el desarrollo de nuevas tendencias. ¿Qué retos enfrenta la industria de restaurantes en Ecuador? El principal reto del sector es recuperar la confianza del consumidor, clave para dinamizar el consumo, el empleo y la inversión. También se destaca la necesidad de fortalecer la formalidad, garantizando calidad, capacitación y estándares sanitarios en la industria.