Según Pablo Aguirre, Socio de Tax & Legal de PwC Ecuador, los grandes contribuyentes son “el grupo que más recauda impuestos en el país”. Solo en 2024, la recaudación tributaria total bordeó los USD 20.000 millones, de los cuales alrededor de USD 10.000 millones —es decir, cerca del 52 %— provinieron de este segmento, una cifra que el SRI ha presentado como un hito para las finanzas públicas. En Ecuador, la figura de los grandes contribuyentes se ha complejizado con la autorretención. Nacida en la pandemia para petroleras, telefónicas y bancos, se generalizó en 2024. Con este mecanismo, las empresas calculan cada mes su propia retención. El problema, advierte Aguirre, es que en muchos casos “se están generando valores relevantes de pago de impuestos en exceso de lo que realmente correspondería a la obligación tributaria”. El impacto no es homogéneo por sector. Aguirre menciona que banca, comercio e industria están entre los más afectados por altas tasas de autorretención y pagos anticipados sobre utilidades no distribuidas. Aunque existen salvedades, el efecto combinado encarece operar y planificar. En contraste, petroleras y mineras muestran una afectación relativamente menor bajo este esquema. También te puede interesar: La voz de las empresas que lideran el país A esta presión se suma la inestabilidad normativa. Para Aguirre, los cambios constantes limitan la capacidad de invertir a mediano plazo. “Tienes restricciones porque no puedes planificar a mediano plazo un ejercicio de inversiones en el país; pueden cambiarte en el interín las normas fiscales”, advierte. Para inversionistas extranjeros, diseñar un proyecto con ciertas reglas y verlas modificadas en pocos meses erosiona la confianza. En paralelo, el SRI acelera su transformación digital. La generalización de la facturación electrónica, que coloca a Ecuador por delante de algunos vecinos, permite cruces de información más sofisticados. Aguirre menciona el sistema Orión, que combina tecnología e inteligencia artificial para detectar comportamientos atípicos. Hoy las declaraciones se generan casi de forma automática, con valores prellenados.