Es innegable que Ecuador debe poner sus finanzas en orden. Las estrategias deben ser creadas de manera conjunta entre las finanzas públicas y las privadas para que el cambio sea sostenible. Como lo expresó Dueñas, acorde a sondeos y encuestas realizadas por Ekos, el sector privado trabaja actualmente desde varias premisas: El sector no depende del gobierno porque este está en incapacidad de intervenir en la economía; no tiene los ahorros fiscales necesarios. Las empresas saben que no hay capacidad para emitir moneda y ello genera un problema de competitividad; Ecuador tiene una economía más cara. Se requiere con urgencia una reforma al código laboral. Hoy se vive una contracción en el crédito en la banca. El sector de la Construcción indica que la banca no está honrando los compromisos de desembolso de las líneas de crédito con las cuales planificaron su actividad hasta fin de año. En ese escenario, nuestros panelistas, Ricardo Cuesta, CEO de Produbanco-Grupo Promerica, y Antonia Acosta, CEO de Banco Pichincha, analizaron el actual entorno. RICARDO CUESTA - CEO PRODUBANCO-GRUPO PROMERICA Sobre el acuerdo con el FMI “En el contexto macroeconómico, los resultados que se han anunciado merecen unas felicitaciones al Ministro de Economía y su equipo porque en estas circunstancias es definitivamente un éxito para el país. Si bien nunca es suficiente, definitivamente nos va a permitir llegar a fin de año sin mayores inconvenientes. La cuenta que siempre es la de cuadre, son los atrasos que el gobierno tiene con sus proveedores, sueldos y otros. La ayuda de la mejoría del flujo en la renegociación de los bonos global nos ayuda mucho, el plan con el FMI de igual forma y ayer se llegó a un acuerdo con China y los USD 2.000 millones nuevos que ingresaron. Todo esto genera liquidez con la recirculación del dinero y genera un crecimiento de depósitos en el sistema privado”. Sobre el crédito “En el sector financiero, me centraré en el crédito. Lo que sucedió en marzo fue un momento de nerviosismo e incertidumbre y como consecuencia, los depósitos cayeron en marzo y abril, pero desde mayo hasta julio, muestran un crecimiento. Este es un reflejo de la confianza que hay en el sector y demuestra que los sectores de la economía están mejorando de alguna manera. El tema de la cartera es otra variable en el sistema que para un manejo profesional de los bancos, tenemos que equilibrar la liquidez con los créditos. La caída de marzo fue un aviso o campanazo y las proyecciones que se hicieron en marzo era de una reducción de depósitos de un 8%. Sabíamos que era un porcentaje alto y decidimos cuidar la liquidez, ser más cauto en cartera y eso generó un desfase que lo tenemos hoy. Un segundo elemento es la baja demanda de crédito, asociada a que el sistema real no está en su potencial. Y las personas están más cautas y solicitan menos crédito. Necesitamos incentivar la demanda vía esquemas que generen que el sector real se empiece a contagiar de un positivismo, que ya lo ha demostrado el sector público, pero definitivamente necesitamos que todos empecemos a empujar la reactivación económica y demanda de crédito”. Sobre la morosidad “Necesitamos unos meses adicionales para analizar el comportamiento de la cartera". Tenemos una medición que no es la misma que la que teníamos antes de la pandemia, la Superintendencia de Bancos hizo un cambio normativo, ahora la edad de la morosidad es a 61 días”. ANTONIO ACOSTA - CEO BANCO PICHINCHA Sobre el estado de la banca “Los depósitos han crecido de marzo hasta julio en USD 800 millones. De ese monto, USD 650 fueron en depósitos a la vista (depósitos en cuenta corrientes y ahorros tradicionales; 150 en depósitos a plazo). Llevo 46 años en el banco y he enfrentado varias crisis, todas han supuesto una disminución de depósito. Pero esta vez la gente no acudió a retirar su plata, eso significa que hay confianza en el sistema bancario. La gente ha mantenido sus depósitos y hemos constatado el regreso de depósitos en el exterior. Lo que ahora sucede es que la gente no está consumiendo, lo cual significa que hay una paralización económica, sin embargo, no se ha dado una ruptura total de la cadena de pagos. Hay un grado de actividad”. Sobre el acuerdo con el FMI y su impacto “La banca es un termómetro, entonces podríamos concluir que hasta ahora nuestro país no tiene fiebre y es una buena noticia. Si a eso sumamos las últimas noticias del FMI y con lo ocurrido con China, tenemos las condiciones para pensar que habrá una capacidad de flujo que nos permitirá encontrar una mejor recuperación. Un sector líquido El sistema es líquido, la cartera ha decrecido USD 1.500 millones, los bancos han logrado en 5 meses, acumular una importante liquidez y ese es el peor negocio para un banquero. la plata no está generando ninguna rentabilidad. Por ello, nuestro primer compromiso es encontrar mecanismos para poner a producir esa palta y evacuar hacia el sector productivo. La banca no está entusiasta en contraer crédito. no puede estarlo porque no genera negocio. Las utilidades están decreciendo más del 50% de lo que habíamos ganado hasta esta misma fecha el año anterior. La cartera se está deteriorando y lo seguirá haciendo. A julio, la liquidez del sistema es casi absurda, 30% de liquidez acumulada en el sistema bancario. Mi predicción es que las tasas de interés activas deberían bajar, no solo las pasivas”. Un trabajo conjunto para la reactivación “Los bancos tienen liquidez, el gobierno va a tenerla. Entonces, ¿no será de juntar recursos y armar un verdadero programa de reactivación? Hay el plan VIS, muy pocos bancos privados hemos participado y entiendo las razones sobre la duda de la capacidad del gobierno de honrar sus compromisos, pero en esta ocasión lo ha hecho. Hemos concedido créditos al 4,9% y la cartera es sana. Si ya tenemos esa experiencia, se pueden adaptar esas mismas prácticas hacia otros sectores”.> Ver video Ekos CEO Panel XXV