En esta ocasión nuestros invitados fueron Sylvia Martínez, CEO de Zurich Ecuador; y, José Ignacio Morejón, Director Ejecutivo de Sistema B. El panel estuvo moderado por Ricardo Dueñas, CEO de Grupo Ekos, quien hizo hincapié en el valor de la diversidad. “Entenderla es importante porque nos une, provoca que no exista discriminación, potencia la inclusión y tiene repercusión positiva en los negocios. No es posible tener una sociedad más igualitaria y productiva si no damos relevancia a estos aspectos”. Además, señaló que está comprobado que “las empresas más inclusivas no sólo apoyan a la parte social, también son mejores en negocios. Una sociedad más inclusiva es mucho más fácil que se extienda de forma interna y externa, pero es importante un cambio cultural”. Además, reiteró la situación compleja que vive el país. “El Ecuador está en una situación económica vulnerable, tenemos un problema de empleo serio. Antes de la pandemia, el empleo pleno era del 38%, ahora estimamos que se pierdan 700 mil puestos de empleo y no sabemos qué puede pasar después”. Sylvia MartinezCEO Zurich Seguros Ecuador La alta ejecutiva es contundente en su visión donde la diversidad es la punta de lanza de una organización que quiere crecer y busca el desarrollo equitativo. Señala que la diversidad impacta en la rentabilidad de las empresas. “Por ejemplo, de las 500 empresas top de la revista Forbes, en aquellas que tienen mejores índices de diversidad, sus utilidades crecen en promedio un 24% más que las empresas que no tienen esta condición”. Las personas, para ella y desde la cultura organizacional de Zurich, son vistas y escuchadas desde su condición de personas, no de género, nacionalidad, generación, orientación sexual o religión. “Vemos a la gente desde el respeto, la autenticidad, el reconocimiento y la aceptación. Y nada más importante para el ser humano que sentirse aceptado, con esto podemos ser lo que realmente somos”. Para Martínez, la aceptación es inclusión. El origen de la no discriminación es la educación. Apunta que estamos educados con sesgos y en ello hay una discriminación velada. “Pero si hacemos una labor desde la casa y colegio en el respeto de la autenticidad de nuestros hijos, hablamos de un cambio real”. Zurich ha dado pasos concretos en esa dirección. Desde hace 7 años, aproximadamente, se trabaja a nivel global, en tema de inclusión. De los 57 mil colaboradores, el 51% son mujeres y el 32% de ellas ocupa posiciones de liderazgo. “Latinoamérica y Norteamérica son lideradas por mujeres. Somos 112 nacionalidades y en nuestra junta directiva hay 5 mujeres que representan el 45%. En Ecuador, el Comité Directivo tiene miembros de 6 países y 4 son mujeres”, detalla. En la compañía, promovemos la inclusión desde la responsabilidad y la apertura de espacios para que todos los colaboradores aporten y desarrollen nuestra cultura organizacional. “Ellos dicen cuál y cómo es la compañía que queremos ser, cuáles deben ser las prioridades y las iniciativas de innovación y nos traen la visión del mercado”. Finalmente, este comportamiento redunda en beneficio del cliente porque “tiene que ver con cómo los escuchamos activamente a ellos y a nuestros partners (brokers) para construir juntos un Ecuador mejor. Ese es el legado y compromiso de Zurich”. El trabajo orientado al enfoque de la inclusión tiene componentes concretos, como una alta dirección empoderada del tema, transparente y ejemplar en sus acciones; tener objetivos y plazos, medir los comportamiento año tras año, comunicar los resultados y desde el ejemplo, ejecutar y mostrar que sí se está haciendo bien las cosas. José Ignación MorejónDirector Ejecutivo Sistema B Sistema B es una organización global, parte de un movimiento de empresas con propósito más grande del mundo y que está presente en más de 60 países. Morejón, la cabeza en Ecuador indica que se impulsa a empresas inspiradas en el Sistema B; son 670 empresas certificadas en Latinoamérica y en Ecuador ya hay 15 organizaciones. “Y la cuenta sigue subiendo porque hablamos de un comportamiento empresarial distinto”. También comparte que Ecuador es el cuarto país en reconocer una figura societaria que establece este comportamiento empresarial bajo dos premisas: gestionar y transparentar. “Ser una empresa B tiene como objetivo la rentabilidad y al mismo tiempo, la generación de soluciones para problemáticas socio ambientales que se vuelven parte del driver”. Hablamos de una lógica poderosa y un mensaje de interdependencia para arribar a un compromiso vinculante. Explica que estas nuevas acciones y conciencia del impacto de las empresas, genera una cultura empresarial de buena gobernanza (buen gobierno corporativo, gestión del talento, stakeholders, impacto en lo positivo al medio ambiente haciendo lo que hacemos). Para Morejón, no se puede mejorar lo que no se mide, por ello, las empresas B evalúan constantemente la creación de un ambiente de trabajo inclusivo. “Incorporar nuevas prácticas dentro de la gestión y medir el desempeño en base a estos puntos es fundamental; no es solo un tema de visión, sino un vínculo directo con el desempeño como empresa”. Sistema B, como movimiento, piensa en la diversidad como un espacio donde las diferencias coexisten en un grupo (raza, etnia, género, identidad sexual, estatus migratorio, religión) y va vinculado a la lógica de inclusividad y ello tiene un vínculo evidente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. “Si hacemos un pacto pacto colectivo y aseguramos la igualdad de género (ODS 5), un trabajo decente (ODS 8) y nos enfocamos en la reducción de desigualdades (ODS 10), estoy seguro que vamos a asegurar un futuro que nos permita garantizar paz, justicia e instituciones sólidas (ODS 16)”, recalcó el alto ejecutivo. Agrega que antes se hablaba de la ventaja competitiva, “hoy es un tema de supervivencia y la empatía crea cohesión social”. Sin inclusión y diversidad tendremos otra explosión social. “A través de la cultura empresarial, hoy todo suma y aporta. Hay múltiples frentes desde la empresa privada, pero debe ponerse el sombrero de cambiar su cultura interna porque impacta en la cultura del país”. Sistema B participa en Diálogos Vitales, iniciativa que reúne al momento a 60 promotores, unidos con un propósito común: llegar a acuerdos mínimos de empatía y respeto para permitir el reflote de la economía del país y su desarrollo.