Ricardo Dueñas, Presidente Ejecutivo de Grupo Ekos, moderador del panel, reflexionó sobre la precaria situación del empleo formal en el Ecuador, así por ejemplo, actualmente, la Población Económicamente Activa (PEA) cayó de 8.099.030 a 7.605.189 millones y el empleo adecuado de 3,1 millones a 1,2 millones, de acuerdo con datos del INEC. Estas cifras cambian con las reportadas por el Ministerio de Trabajo, que indican que solamente se habrían inscrito alrededor de 600.000 actas de finiquito hasta este momento, así como la suscripción de nuevos contratos que llegan a cerca de 400.000. Son datos para analizar y ponerlos en contraste con la situación de la empresa privada; la contratación en el sector público y la real situación de la pandemia que se refleja en el deterioro de empleo: el 83% de la PEA no posee un empleo con salario básico, jornada completa y afiliación a la seguridad social. Para analizarlo, en esta edición del CEO Panel estuvieron presentes: Matilde Mordt, Representante PNUD en Ecuador; Mauricio Pozo, ex Ministro de Economía y CEO de Multienlace; y, Andrés Isch, Ministro del Trabajo; en conexión a través de la plataforma Webex de Cisco. Es un momento de trabajar entre el sector público, privado, Asamblea y políticas públicas para la reactivación económica y recuperación del empleo formal en el país. Mauricio Pozo Ex Ministro de EconomíaCEO de Multienlace Para el economista Pozo, Ecuador, antes de entrar a la pandemia, ya tenía cinco años de estancamiento económico. “Y su mayor problema ya era el empleo”, precisa. Y acota que con un escenario severo como el de la pandemia, “la válvula de escape nuevamente es el empleo”. Nuestro invitado analiza un aspecto neural de la economía nacional que se arrastra desde el gobierno pasado. Precisa que el desarrollo del actual gobierno y hablando de la deuda, en la administración anterior no se registraron una cantidad de operaciones. “Eso hace que se dificulte la comparación de cifras entre un periodo y otro. Por ejemplo no estaba la deuda de la seguridad social, las reservas internacionales que se debilitaron a raíz de la plata que tomó del Banco Central y otros problemas de registro”, detalla Pozo. Él habla de un círculo vicioso entre deuda y déficit provocado por el tamaño del estado. “El país ha tenido buenos ingresos, por el tema tributario incluso se les ha ido la mano en algunos casos, y por el tema del petróleo, también hemos visto ingresos”, explica. Asevera que el gran problema ha sido por el lado del gasto de un estado obeso y sobredimensionados. Para el ex Ministro de Economía, Ecuador se enfrenta a dos problemas recurrentes: déficit crecientes y una dependencia permanente de la deuda. Sin embargo, agrega que se han dado algunos pasos positivos, “pero la sobredimensión es tan grande, que falta mucho por hacer”. Asegura que el gobierno le dio un cambio de norte, “pero se demoró y le faltó profundidad en algunos casos”. Para Pozo, con las acciones adoptadas en el tema de la deuda -bonos y mejora la deuda con China y multilaterales y con el FMI (del cual aún no se conocen los detalles- “estaríamos poniéndolo en carril a la economía ecuatoriana. Estas son piezas de un rompecabezas más grandes y quedan piezas por arreglar”, reflexiona. El gobierno replanteó el endeudamiento con los tenedores de bono y quitó presión de gasto al fisco porque mejoró las condiciones. le da un espacio para utilizar esos recursos que se iban a la deuda para otros temas. Eso cae con fuerza en este y el siguiente gobierno. Matilde Mordt Representante PNUD en Ecuador La representante de PNUD en Ecuador precisa que el organismo acompaña una valoración de los impactos del Covid-19, de marzo a mayo, así se determinó que el mayor impacto de pérdidas lo ha tenido el sector productivo. “Miramos el impacto humano, macroeconómico, empleo, salud, educación, etc. Hay una pérdida total en estos meses de más de USD 6.421 millones, un 6% del PIB”, explica. Mordt agrega que consultores del PNUD hablan de una proyección de 6,4 millones de ecuatorianos que pasarán a una situación de pobreza (actualmente son 4,3 millones). “Sin embargo hay señales de recuperación y ojalá podamos seguir en esta tendencia”. Este aumento en la pobreza y extrema pobreza, desde su análisis, es uno de los peores efectos inmediatos en la seguridad alimentaria porque afecta directamente a la capacidad de adquisición. “Y es un tema al que hay que ponerle atención porque los niveles de desnutrición crónica del país no se han logrado superar. Ello conlleva a efectos a mediano y largo plazo en el tejido productivo”, explica. La funcionaria también habló desde la perspectiva del empresario más pequeño, el que tiene menos probabilidad de sobrevivir y los que están en la informalidad, “es importante no perderlos del radar. Es importante crear cadenas de valor que reactiven a este sector”, dijo. “Es importante hacer una desagregación por sexo ya que los datos muestran que las mujeres son más golpeadas en la crisis (en niveles de desempleo, por ejemplo)”. Por ello invita a las autoridades gubernamentales a ejecutar medidas específicas para incorporar a jóvenes y mujeres en el mercado laboral, hallar nuevos mecanismos y tipos de contratos que pueda darse. “Esto es crítico”, sentencia. Volviendo al sector informal, “hemos calculado que los ingresos de este sector se ven reducidos en promedio de USD 782 al mes a USD 222 por hombres y para las mujeres de USD 480 y ahora USD 142 por mes. Se necesitan políticas de reactivación y apoyo que sean masivas”. La seguridad laboral, bajo la visión de Mordt, es fundamental el retorno y el cuidado de los empleados para lograr una reactivación económica real. En cuanto al tema fiscal, si se lo liga a la problemática de la desigualdades, Mordt señala que latinoamérica tiene la fama de ser el continente más desigual del mundo. En ese marco, “la reforma tributaria es fundamental, que asegure un efecto redistributivo”, dice. “A corto plazo, el gasto fiscal, para nosotros, es una de las preocupaciones mayores porque se debe precautelar el gasto social. En los presupuestos deben haber acuerdos nacionales para temas clave: educación, salud, en fin del gasto social”, sentencia. Finaliza diciendo, que desde la visión del desarrollo humano, desde 1990 se publica el Informe de Desarrollo Humano, donde se habla de las capacidades de las personas para llevar adelante la vida que desean. “De ahí se deriva un índice que se basa en: ingresos, educación y salud. Estamos por decaer en este índice, por primera vez desde 1990. A nivel global hay un 60% de niños de educación primaria que no reciben educación en este momento”. En el informe del año pasado, “veíamos una tendencia en donde veníamos creciendo y ahora se señalan nuevas desigualdades: acceso a la educación terciaria y a la digitalización. Y el Covid-19 lo plasmó en carne viva”. Andrés Isch Ministro del Trabajo Para el Ministro de Trabajo hay que ver algunas situaciones y tener las cosas en perspectiva. Así, explicó, hay que diferenciar la existencia del empleo formal e informal. Desde antes de la pandemia las cifras sobre empleo informal ya eran alarmantes, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de Ecuador (INEC) y que se agudizó con la pandemia, a partir de marzo de 2020. Según datos del Ministerio del Trabajo se perdieron alrededor de 300.000 contratos formales y se recuperaron 270.000 a partir de julio, con la Ley Humanitaria. En otro punto, destacó que la reapertura ordenada de la economía ha sido una de las más ordenadas, en comparación con la de otros países, lo que ha contribuido a la reactivación del sector productivo y generación de empleo. De ahí que enfatizó que a través de políticas públicas se han quitado algunas barreras al empleo formal. Es importante que una parte de los empleos no se destruya con algunas medidas, como la reducción de horas, dijo. Las cifras del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) reflejan el número de afiliaciones, no necesariamente el número de puestos de trabajo; en agosto y septiembre se notó que la tendencia de empleo en Ecuador cambió. Sobre el gasto público coincide que sigue siendo excesivo; la arquitectura institucional es compleja. Desde 2019 empezó a cambiar, no obstante el 80% de funcionarios está en salud, educación y seguridad. Pero ya hay un cambio de tendencia en las contrataciones. Admitió que la deuda interna llega al 42% y es grande, por ello el Estado estaba priorizando lo que no era prioritario y en todo eso se ha venido trabajando; de ahí que el FMI está programando y reformando el créditos para el país, por la transparencia de las cifras y el cambio de modelo del manejo económico. Sobre el tema de recursos para acompañar la crisis al sistema productivo y crear líneas para la reactivación económica comenta que hasta este momento se han colocado USD 147 millones para la reactivación económica por parte del Banco del Pacífico, CFN y BanEcuador. “El anticipo del Impuesto a la Renta le cae a más de mil empresas grandes del país. Se ha buscado tener un criterio de solidaridad para que quienes han logrado generar dinero, estos recursos se canalicen para reactivación económica”, dice. Enfatizó que el Gobierno tiene limitaciones de acceso a recursos, incluso los del petróleo que por rotura del oleoducto limitó el ingreso. En la caja fiscal hay muchos problemas que hay que solucionarlos para lo cual se están haciendo reformas estructurales “y que se está saliendo poco a poco, lo que se ha hecho con la banca es un ejemplo de ello”. Hace un llamado a la acción conjunta y solidaria porque será la única manera de reactivar la economía del país.