Al ser su padre explorador y piloto, creció en lo más profundo de la Amazonía venezolana. La población más cercana estaba a tres horas de distancia y la forma de movilizarse era río arriba, río abajo. Eglantina Zingg, fundadora & CEO de Goleadoras Foundation, cuenta que vivir y compartir con vecinos indígenas, que no vestían igual que ella, que no hablaban su mismo idioma y que seguían otras tradiciones nunca fue una barrera. Bastó un balón de fútbol para que aprendiera que hay más cosas que unen que las que dividen a los seres humanos. “Fue gracias a esa pelota que estreché lazos de amistad, compartí enseñanzas y aprendí que el deporte puede ser un catalizador de cambios genuinos y verdaderos”, dice. Después de desarrollarse en la industria del entretenimiento, con una sólida carrera de más de 20 años y tener el privilegio de llegar todas las tardes a más de 25 millones de jóvenes en el mundo a través de un televisor como conductora de MTV Latin América o host de Project Runway Latin America, se dio cuenta que tenía una oportunidad para transformar el mundo. “Ver a mi país -Venezuela- en un proceso de poco diálogo, de descomposición social y sumergido en violencia, me empujó a ser parte de la solución, mas no de la oposición”. En ese momento fue inevitable pensar, de nuevo, en el balón de fútbol que le demostró y enseñó que es posible impactar a través del deporte, forjando colaboración, unión y respeto. Así surge Goleadoras, su proyecto de vida. Nace como una fundación que utiliza el deporte como un vehículo para transformar la vida de niñas y adolescentes alrededor del mundo, potenciando habilidades socioemocionales como liderazgo, comunicación y autoestima. “Optamos por utilizar un lenguaje en común -el fútbol- para igualar las reglas de juego dentro y fuera del campo”, explica. Eglantina está convencida que Goleadoras es una solución innovadora y disruptiva para transformar la vida de niñas y adolescentes provenientes de zonas vulnerables o de conflicto y la de sus comunidades. “El fútbol es una de las instituciones sociales más omnipresentes y respetadas del mundo, ¿por qué no aprovechar su prestigio para luchar contra el abismo y la violencia de la disparidad de género? El piloto de este proyecto arrancó en Caracas, específicamente en el gueto de Petare, el más violento del mundo. Muy similar a la historia de Pelé, que pasó de las favelas a un Mundial, y a la de otros futbolistas famosos. Ahora, gracias a su carrera como celebrity, ha sumado voluntades de varios personajes para ampliar este mensaje. También te puede interesar: Mundial Femenino: 4 récords en los que las mujeres superan a los hombres en los mundiales de fútbol Al igual que las niñas de Goleadoras, Eglantina ha sentido barreras por ser mujer a lo largo de su vida. Cuenta que a los 12 años, cuando se integró al colegio, se encontró con una cantidad de reglas y estigmas que no le hacían sentido. Ante esto enfatiza que ha sido “disléxica desde pequeña, por lo que nunca ha leído el imposible. Es verdad que me han cerrado 100 puertas, pero la 101 siempre es la mía”. Eglantina finaliza la entrevista afirmando que “no hay elixir más grande que el de servir. No hay nada tan satisfactorio como construir historias inspiradoras y seguir persistiendo en esta labor”. Para ella, siempre hay que atreverse, cambiar el status-quo y seguir metiendo goles.