Hasta el 3 de octubre, se indicó que las solicitudes aumentaron casi un 40% con respecto a la misma semana del año pasado. Comparación con otras crisis Las nuevas solicitudes para empezar negocios no aumentaron de manera destacada después de la recesión que siguió a la crisis financiera de 2008. Esa era una señal de que la recuperación no iba según lo planeado, y que el daño de las personas que perdieron sus casas, automóviles y patrimonio era profundo. Esta vez, la crisis afecta a los inquilinos más que a los propietarios. Eso sigue siendo preocupante, pero significa que muchos estadounidenses se han aferrado a una fuente clave de riqueza. Y que pueden estar más dispuestos a asumir riesgos financieros. Algo que también ayuda: la era del trabajo desde casa abre nuevas oportunidades de negocios y brinda flexibilidad a los posibles propietarios de empresas. La capacidad de pedir préstamos a bajo precio es una ventaja también. En una nota de investigación reciente, Goldman Sachs observó que parte del aumento puede atribuirse a una acumulación de las solicitudes desde el período de cierre. Aun así, «los datos sugieren una perspectiva mucho más positiva para la formación de nuevos negocios que después de la última recesión», dijo el banco de inversión. Vínculo entre nuevos negocios y más empleos La gran pregunta es si el aumento de nuevos negocios puede ayudar a crear puestos de trabajo a medida que se estanca la recuperación del mercado laboral. El país ha perdido 10,7 millones de puestos de trabajo desde febrero. Goldman Sachs dijo que, según su análisis, las solicitudes que indican planes para emplear trabajadores «han aumentado de manera más modesta». Pero el incremento de nuevas empresas es una de las razones por las que se mantiene optimista de que los empleos regresarán más rápido que en recesiones pasadas.