La educación técnica y tecnológica en Ecuador, en los últimos años, se ha posicionado como una herramienta clave para democratizar el acceso a la educación superior y fomentar la empleabilidad. En ese sentido, las normativas y las políticas han girado en torno a la ampliación de cobertura, la pertinencia académica y la implementación de la formación dual. Pablo Beltrán, Presidente del CES, destaca que esta educación es parte del tercer nivel de educación superior, según las reformas a la LOES, ampliando el acceso a programas cortos y con alta demanda laboral. Además, resalta que Ecuador es de los pocos países con maestrías técnicas y tecnológicas, permitiendo a los graduados continuar al cuarto nivel. En 2024, se aprobaron 59 programas, un avance clave hacia una educación superior inclusiva. También te puede interesar: Colegios con propuestas innovadoras Por su lado, César Vásquez, Secretario del Senescyt, resalta que la formación dual se ha convertido en una pieza fundamental para conectar la academia con el sector productivo. Actualmente, 12.000 estudiantes de institutos técnicos y tecnológicos del Senescyt participan en este modelo, en colaboración con más de 20 empresas. “La formación dual permite a los jóvenes aplicar los conocimientos adquiridos en el aula en un entorno laboral real, aumentando sus posibilidades de inserción laboral inmediata”, explica Vásquez. Este enfoque también beneficia a las empresas, que pueden formar perfiles alineados con sus necesidades específicas. Ambas autoridades coinciden en que la pertinencia de los programas es crucial para garantizar el éxito de este tipo de formación. Beltrán subraya que el CES trabaja en la revisión de los pénsum de estudio, así como en el Clúster Académico-Productivos (el cual el CES preside) que involucran a la academia, el sector empresarial y los gobiernos locales. Por su parte, Vásquez recalca que “la educación técnica y tecnológica ofrece una oportunidad única para reducir la brecha entre el número de graduados y la demanda del mercado laboral”. Varios institutos impulsan la educación técnica con programas alineados al mercado laboral. Por ejemplo, UTPL TEC ofrece Transformación Digital de Empresas y Marketing Digital, mientras que el Instituto Superior Tecnológico Sudamericano destaca con Desarrollo de Software y Protección del Medio Ambiente. Estas opciones fortalecen la empleabilidad y consolidan la formación técnica como clave para el desarrollo sostenible.