Acorde al Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineval), los resultados obtenidos en el proceso Ser Estudiante 2022 (educación primaria y secundaria), evidencian una gran pérdida de aprendizajes en los cuatro campos: Lenguaje, Matemáticas, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales, reflejo de una teleeducación emergente a causa de la pandemia provocada por la Covid-19 y por el escaso acceso a la tecnología en los hogares de toda la población. Por lo tanto, la entidad recomienda diseñar e implementar un plan nacional de recuperación de aprendizajes, basados en evidencia. Esto permitirá alcanzar los estándares de calidad educativa. Por otro lado, de acuerdo a María Brown, Ministra de Educación, el 2022 fue un año en donde ya pudimos ver algunos resultados muy exitosos en materia de infraestructura y equipamiento. “Hicimos un diagnóstico en el 2021 que nos arrojó los datos de que debíamos invertir cerca de USD 700 millones para recuperar la infraestructura educativa. Y ya el año pasado invertimos cerca de USD 200 millones. Entregamos 14 unidades educativas completamente terminadas”. Sin embargo, Brown resaltó que este año se va a destacar por una transformación en lo cualitativo. “En 2023, tendremos un Reglamento Orgánico de la Ley de Educación Intercultural reformado, lo cual nos permitirá implementar una serie de disposiciones muy importantes”. En el ámbito de la educación superior, el Consejo de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (CACES), destacó que la pandemia cambió radicalmente la educación superior en Ecuador, pero la calidad se ha mantenido o mejorado sus estándares en los últimos tres años. A pesar de las dificultades, se han completado evaluaciones con excelentes resultados y se ha observado mejoras en la calidad de los procesos educativos. “Se nota una madurez en el sistema de educación superior que se ha estabilizado a lo largo del tiempo”, se ha dicho. Por su parte, el Consejo de Educación Superior (CES) señaló que se han implementado 548 nuevas carreras de tercer nivel técnico-tecnológico y de grado, además de 332 programas de posgrado. No obstante la Senescyt mencionó que una de las metas más destacadas está relacionada con el aumento del presupuesto en la educación superior pública (USD 200 millones), alcanzando a más de USD 1.300 millones en este año. “La asignación de recursos se hace en colaboración con las universidades para establecer indicadores de calidad. Este proceso está enfocado en responder a las necesidades de cada universidad y brindar más oportunidades a los estudiantes”. Finalmente, la educación de cuarto nivel y la educación continua son el camino para fortalecer el conocimiento de profesionales en pro de hacerlos más competitivos, los nutre con habilidades duras y blandas, que demanda el mercado laboral, un entorno cada vez más competitivo y globalizado. Hoy, la academia ha entendido que la innovación en sus programas, alineados a las demandas actuales, son el norte del desarrollo. En este aspecto, destacan los programas relacionados con Tecnologías de la Información y Sostenibilidad.