Díaz asegura que en la inclusión financiera existen tres aristas importantes:cómo se aprende, cómo se enseña y cómo se aplica. “Esto se lo aprende día a día y se va reforzando desde la niñez hasta la tercera edad”, afirma. Si vemos la educación financiera en el mundo, los países nordicos son los más avanzados en este aspecto. Más de un 74% de la población adulta tiene conocimiento de este tema y lo practican en corto, mediano y largo plazo. Le siguen EE.UU., y Australia donde las personas tienen mayor inclusión financiera, acceden a productos adecuados, miran la prosperidad que puedan tener y la anhelada libertad financiera. En cuanto a Ecuador, solo el 3,7% de la población ha accedido a cursos de educación financiera o un material ya sea por instituciones públicas o privadas. Por ejemplo, Banco Pichincha ha capacitado con metodologías estructuras continuas y especializadas a más de 125 mil niños, niñas y adolescentes, personas de tercera edad y personas adultas. Se ha logrado sensibilizar a un 20% de la población a través de programas de radio, boletines de prensa, medios impresos y digitales. ¿Cómo aprendemos educación financiera? La experta señala que hay seis pasos para inculcar en los niños la inclusión financiera, estos son: 1.- Primera alcancía: Enseñar que tienen una meta, determinar con ellos una. 2.- Primera cuenta de ahorro: Cercanía con las instituciones financieras. 3.- Libros y útiles escolares: Administrar sus útiles y libros escolares. 4.- Primer dinero de bolsillo: Indicarles cómo funciona el dinero, cómo adquirir bienes y servicios y cómo el ahorro le ayuda a alcanzar su meta. 5.- Primer viaje en transporte público: Darles su primera mesada para un tiempo específico, la disciplina es clave. 6.- Primer obsequio: Siempre tomando en cuenta los límites, por ejemplo, darles un celular con plan limitado les permitirá administrar ese recurso. ¿Cómo lo enseñamos? De acuerdo al neurólogo Paul MacLean, tenemos tres cerebros: reptiliano (instintivo), límbico (reactivo) y córtex (creativo). Cuando hacemos una compra de forma razonada y planificada la hacemos pensando en el córtex, esta es la que se debería hacer siempre argumenta Díaz. En este sentido, la ejecutiva afirma que en la enseñanza de educación financiera hay tres comportamientos importantes: 1.- Vernos como administradores de nuestras cosas y no como dueños. El administrador evalúa el riesgo y toma decisiones a tiempo. 2.- Saber diferenciar entre necesidad y deseo. 3.- Madurez emocional: hacer lo que se tiene que hacer, cuando se tiene qué y cómo se tiene que hacer. ¿Cómo lo aplico? Diaz resalta nueve factores clave que deben estar interrelacionados entre sí para aplicar la educación financiera: 1.- Motivación 2.- Planeación 3.- Orden 4.- Decisión 5.- Autocontrol 6.- Perseverancia 7.- Acción 8.- Disciplina 9.- Paciencia Y finalmente, destaca tres herramientas vitales para ayudarnos a gestionar nuestras finanzas y aplicarlas de forma adecuada. 1.- Control de gastos: Identificar cuáles son gastos obligatorios o compromisos que ya hemos adquirido. 2.- Presupuesto: En Ecuador, un 44% de personas no gestiona sus finanzas con un presupuesto y un 3% no sabe cómo elaborarlo. El presupuesto permite llevar control y reconocimiento de los ingresos y gastos. 3.- Plan de ahorro: Tener una meta medible, específica, definida en el tiempo y alcanzable. Las instituciones financieras son un gran aliado.