Los avances en educación se han desacelerado significativamente desde la pandemia y, en varios indicadores clave, se han estancado o revertido. Niños y jóvenes fuera del sistema educativo Las tasas de exclusión educativa son más altas en: África subsahariana. Asia meridional. Países afectados por conflictos, crisis económicas y desastres climáticos. En los países de bajos ingresos, menos de la mitad de los niños logra completar la educación primaria. El abandono escolar en secundaria sigue aumentando, especialmente entre adolescentes de hogares pobres. Rezago en aprendizaje y calidad educativa El informe señala una crisis global de aprendizaje: Cerca del 70% de los niños de 10 años en países de ingresos bajos y medios no pueden leer ni comprender un texto sencillo. La baja calidad educativa afecta con mayor fuerza a: Niñas. Niños en zonas rurales. Estudiantes con discapacidad. Poblaciones desplazadas y refugiadas. Docentes y calidad del sistema educativo Existe un déficit mundial de más de 40 millones de docentes para alcanzar el ODS 4 en 2030. Muchos sistemas educativos enfrentan: Sobrecarga laboral docente. Baja remuneración. Falta de formación continua. Alta rotación de maestros. La escasez de docentes capacitados es más grave en: Educación inicial. Zonas rurales. Regiones pobres. Desigualdad en el acceso y permanencia escolar Persisten brechas profundas entre: Zonas urbanas y rurales. Ricos y pobres. Hombres y mujeres en ciertos niveles educativos. En contextos frágiles y de conflicto, los niños tienen tres veces más probabilidades de estar fuera de la escuela que en países estables. La inseguridad alimentaria, la pobreza y el trabajo infantil siguen siendo causas estructurales de la deserción escolar. Educación inclusiva y grupos vulnerables Los niños con discapacidad tienen 2,5 veces más probabilidades de no asistir a la escuela que sus pares sin discapacidad. Las niñas siguen enfrentando barreras educativas en: Regiones con matrimonios tempranos. Trabajo doméstico no remunerado. Violencia de género. También te puede interesar: Liderazgo que trasciende la cancha: Ecuabet convierte el deporte en motor de desarrollo social En resumen El mundo está lejos de cumplir la meta de educación inclusiva y de calidad para todos en 2030. La pobreza de aprendizaje se ha convertido en una amenaza estructural para el desarrollo. Sin una inversión masiva y sostenida en educación, los avances logrados en décadas anteriores podrían perderse. La educación es un habilitador central de todos los demás ODS; su rezago pone en riesgo toda la Agenda 2030.