La moderadora fue Sofía Litardo, Coordinadora de Relaciones Interinstitucionales de Fundación Unidos Por La Educación. La escuela como agente de cambio Para Sergio Carneros, la escuela como agente de cambio tiene que ver con una institución que tenga un compromiso más allá de lo académico. “Cuando entendemos que existen diferentes formas de educar, en ese momento es cuando los niños aprenden de muchas maneras. Pero más allá del aprendizaje y de lo que el niño pueda conocer en diferentes entornos, la escuela tiene un rol que, desde la Fundación Unidos por la Educación, “se marca como un rol de agente de cambio”, señaló. Carneros sostuvo que las escuelas existen no solo por un rol académico, sino para tener una influencia clave, no en el futuro de los niños sino en el presente, y es en el cual la escuela da ese paso de ser un lugar en que los chicos puedan generar cambios, enfrentamiento con las problemáticas, consenso entre las familias y una preocupación social y ambiental. La escuela como ascensor social y ambiental Para Sabrina de la Fuente, Coordinadora Pedagógica de la Fundación Vueltas, la educación es una herramienta que puede movilizar una comunidad para generar y proyectarse, enriqueciendo la educación como parte de su forma de vida. Además, sostuvo que la escuela es uno de los lugares donde las personas han pasado la mayor parte de su vida. “La escuela tiene que empezar a mirar a su entorno y pensar cuáles son las herramientas que necesitamos generar y transmitir, porque luego cuando llegamos a la puerta de las oportunidades nos damos cuenta de que no todos tenemos esta llave de acceso”, señaló. Sin embargo, sostuvo que no todas las personas tenemos las mismas condiciones y “ahí nos damos cuenta de que existen diferentes educaciones dependiendo de los sectores sociales y de las regiones. Por ello, tenemos que empezar a mirar a la escuela como ese punto de encuentro donde todos pasamos gran parte de nuestra vida y empezar a replantear cuál es la función que tiene y poder ser capaz de generar cambios no solo dentro de la institución, sino también para poder atravesar las puertas y pasar la frontera de una comunidad, de cómo podemos llegar a poder salir de mirar solo que está pasando dentro de las aulas y poder conectar la escuela con la realidad en la cual estamos viviendo”, manifestó Sabrina de la Fuente.