Dado que los edificios generan casi el 30% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero, sería imposible ignorar lo rápido que se aceleraría nuestro camino hacia el carbono cero si sectores enteros los adoptaran. Esto puede parecer desalentador para las empresas con una infraestructura bien establecida, sin embargo, existen soluciones digitales inteligentes y optimizadas. Estas soluciones no sólo existen, sino que pueden hacer que las empresas sean más competitivas, eficientes y, en consecuencia, más atractivas para que otras empresas hagan negocios. Los operadores y administradores de instalaciones, cuyo trabajo es encontrar ahorros de costos y aumentar la seguridad de los edificios, pueden digitalizar su infraestructura eléctrica y mecánica y combinarla con una plataforma de software inteligente. Esto no sólo reducirá su gasto energético, sino que también contribuirá positivamente al medio ambiente.También te puede interesar: Diseño multiusos: espacios híbridos para un futuro sostenible Construyendo inteligentemente Los edificios existentes con infraestructura convencional pueden modernizarse con el hardware y el software en la nube adecuados para convertirse en edificios inteligentes e integrados con sistemas interconectados. Una vez en línea, los administradores de instalaciones del edificio están equipados con datos de energía y mantenimiento predictivo en tiempo real, una característica que ha demostrado optimizar el consumo de energía y reducir los costos operativos y energéticos en un 25%.m Los edificios inteligentes tienen sistemas digitales de gestión de activos y energía, como ABB Ability Energy y Asset Manager, que capturan grandes cantidades de datos. Luego, esos datos se analizan y se puede acceder a ellos en una plataforma basada en la nube totalmente integrada. Además de producir informes y análisis, el sistema proporciona información que permite una toma de decisiones más inteligente (e incluso automatizada). Tecnologías como la inteligencia artificial (IA), el aprendizaje automático (ML) y la automatización se combinan para crear un sistema que se vuelve cada vez más inteligente y se calibra a sí mismo con el tiempo. Esto se traduce en decisiones más inteligentes y basadas en evidencia que pueden impactar positivamente en el ahorro de costos, reducir la huella de carbono y crear un ambiente más saludable para los ocupantes.También puedes leer: Movilidad sostenible un reto para crear ciudades más ecoamigables Planeta más sano, personas más sanas Los entornos digitales y sin contacto en los edificios brindan importantes beneficios para la salud, especialmente cuando existen políticas de seguridad sanitaria (como en los hospitales). También estamos viendo un mayor enfoque en el flujo de ocupantes de los edificios, la ventilación y la calidad del aire en todos los sectores. En consecuencia, los sensores de los edificios inteligentes rastrean el consumo de energía, el número de ocupantes y cómo utilizan los recursos y el espacio. Estos datos luego se pueden utilizar para informar decisiones sobre el uso del espacio y los recursos, así como formas o áreas para mejorar la calidad del aire. Los edificios inteligentes son la solución óptima para rastrear este tipo de datos. También son la opción obvia para reducir la huella de carbono del sector de la construcción, ya sea modernizando edificios antiguos o construyendo otros nuevos. Y eso ayudará a lograr emisiones netas cero para los edificios. Afortunadamente, las tendencias actuales se inclinan hacia los sistemas inteligentes y los edificios ecológicos. Fuente: ABB