Hablar de nutrición es vital porque cada alimento ingerido genera una respuesta bioquímica específica que puede favorecer la salud o promover procesos inflamatorios. En este apartado se destaca la relación directa entre los hábitos alimenticios y la prevención de enfermedades no transmisibles, como la obesidad y los problemas cardiovasculares. Es importante comprender que la nutrición no se basa en restricciones temporales, sino en la elección de nutrientes que fortalezcan el sistema inmune y mantengan el equilibrio metabólico. Informar sobre este tema permite entender la comida como el combustible esencial para la actividad cognitiva y física, siendo el factor preventivo más influyente en la vida cotidiana. Datos mundiales Fuentes: Federación Internacional de Diabetes (FID), Organización Mundial de la Salud (OMS), World Obesity Federation (WOF), Global Burden of Disease (GBD), Asociación Americana de Psicología (APA) y Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). +1.000 millones de personas viven con obesidad clínica en el planeta. 10,5% de la población mundial sufre de diabetes tipo 2, una enfermedad directamente ligada a la salud metabólica deficiente y al exceso de grasa visceral. Se estima que para 2026, el impacto económico del sobrepeso y la obesidad alcanzará el 3% del Producto Interno Bruto mundial, debido a gastos médicos y pérdida de productividad. 85% de las personas con obesidad presentan marcadores de inflamación sistémica de bajo grado, un factor que precede a enfermedades cardíacas. 60% de las calorías totales en las dietas occidentales provienen de alimentos ultraprocesados, los principales disruptores del metabolismo. 25% de la población mundial padece hígado graso no alcohólico, vinculado estrechamente con la resistencia a la insulina y el consumo excesivo de fructosa. El sobrepeso y la obesidad causan más de 5 millones de fallecimientos al año. Existe una relación del 55% entre la obesidad y el desarrollo de depresión. El consumo promedio global de azúcar sigue superando los 50 gramos diarios recomendados por la OMS. También te puede interesar: Innovación, precisión y cuidado de la piel sin ácidos DATOS DE ECUADOR Fuente: Kantar Worldpanel Ecuador, INEC, Ministerio de Salud Pública, Estudios de consumidor UDLA y ESPE. 6 de cada 10 adultos ecuatorianos tienen sobrepeso u obesidad. La obesidad infantil en niños de 5 a 11 años ha crecido un 10% en la última década. Ecuador enfrenta un fenómeno único donde la desnutrición crónica y la obesidad coexisten en las mismas comunidades. 19% de los adultos ecuatorianos padece de hipertensión, una condición potenciada por el exceso de peso y el alto consumo de sodio. El Estado ecuatoriano destina aproximadamente USD 4.000 M anuales para tratar enfermedades derivadas de la mala alimentación (diabetes, hipertensión y fallas renales). 38,1% de los ecuatorianos no realiza actividad física suficiente. En Quito y Guayaquil, esta cifra asciende al 41%. La diabetes tipo 2 es la segunda causa de muerte no violenta en el país afectando al 10,3% de la población de entre 50 y 59 años. 70% de los consumidores en Ecuador admite que, aunque ve la alerta de “alto en azúcar”, sigue comprando el producto por falta de alternativas económicas. En promedio, un ecuatoriano consume 81 litros de bebidas azucaradas al año, uno de los principales factores del daño metabólico local. 70% de la población adulta sufre de gastritis, la cual se agrava por el metabolismo lento y el consumo excesivo de carbohidratos refinados y grasas saturadas.