La Superintendencia de Protección de Datos Personales anunció la adhesión del Ecuador a la Declaración Conjunta sobre Imágenes Generadas por Inteligencia Artificial y la Protección de la Privacidad, una iniciativa impulsada en el marco de la Global Privacy Assembly. El documento recoge la posición coordinada de 61 autoridades frente a los riesgos que implican sistemas capaces de crear imágenes y videos realistas de personas sin su autorización, un desafío creciente para la regulación digital. La autoridad ecuatoriana advierte que estas tecnologías pueden generar contenidos visuales de personas identificables sin su conocimiento, lo que representa riesgos relevantes para la privacidad y la seguridad, especialmente cuando involucran a niñas, niños y adolescentes. El avance acelerado de estas herramientas obliga a establecer estándares más exigentes de responsabilidad, supervisión y control en el uso empresarial y tecnológico de la inteligencia artificial. Entre los principios establecidos se incluyen la implementación de salvaguardas robustas para prevenir el uso indebido de datos personales y la generación de imágenes íntimas no consentidas, así como la obligación de garantizar transparencia significativa sobre las capacidades, límites y riesgos de los sistemas de inteligencia artificial utilizados por organizaciones públicas y privadas en sus operaciones. También puedes leer: San Valentín movió el e-commerce en Ecuador: Top 5 de productos más comprados El documento también establece que las organizaciones deben contar con mecanismos accesibles para que las personas puedan solicitar la eliminación de contenidos perjudiciales y recibir respuestas oportunas. Además, se plantean medidas reforzadas para mitigar riesgos que afecten a menores de edad y otros grupos vulnerables, reconociendo que estos segmentos enfrentan mayor exposición en entornos digitales. En el ámbito nacional, la Superintendencia de Protección de Datos Personales ejerce sus competencias conforme a la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y ha fortalecido el marco normativo mediante la emisión de una norma específica para el uso de sistemas de inteligencia artificial. Esta regulación exige que toda organización que trate datos personales mediante estas tecnologías cumpla principios de legalidad, seguridad y proporcionalidad. Con esta adhesión, la entidad reafirma su compromiso con la cooperación internacional y la protección activa de los derechos digitales. Para el sector empresarial, la señal es clara: el desarrollo y uso de inteligencia artificial debe avanzar en paralelo con estándares sólidos de gobernanza de datos, gestión de riesgos y respeto a la privacidad, factores que serán determinantes para la confianza y la sostenibilidad en la economía digital.