La investigación fue desarrollada por especialistas del Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio), la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), la Escuela Politécnica Nacional y el Instituto de Biodiversidad y Biología Experimental y Aplicada (IBBEA) de Argentina. Los resultados fueron publicados en la revista científica PeerJ. Para el estudio se analizaron 1.351 registros obtenidos de colecciones científicas, literatura especializada y plataformas de ciencia ciudadana. A partir de esta revisión se documentaron 16 especies de abejas carpinteras en Ecuador, entre ellas Xylocopa ornata, Xylocopa metallica y Xylocopa nigrocincta, registradas por primera vez en el país. Te puede intresar: Un nuevo nacimiento da esperanza al cóndor andino en Ecuador Uno de los principales resultados fue la obtención de códigos de barras genéticos para diez especies ecuatorianas. Esta herramienta utiliza pequeñas secuencias de ADN para identificar especies con mayor precisión, especialmente aquellas que presentan características físicas muy similares, lo que facilita futuras investigaciones sobre biodiversidad y conservación. Durante el análisis, los científicos también identificaron seis morfotipos que no pudieron asociarse con ninguna especie descrita hasta el momento. Este hallazgo sugiere la posible existencia de nuevas especies aún no identificadas y plantea nuevas líneas de investigación sobre la diversidad de estos insectos en Ecuador. Las abejas carpinteras pertenecen al género Xylocopa, que agrupa alrededor de 500 especies distribuidas principalmente en regiones tropicales y subtropicales. Su gran tamaño les permite polinizar flores a las que otros insectos no pueden acceder, por lo que cumplen una función importante tanto en los ecosistemas como en la agricultura. Con esta actualización, Ecuador reconoce cinco subgéneros de abejas carpinteras: Megaxylocopa, Neoxylocopa, Notoxylocopa, Schonnherria y Xylocopina. La información obtenida servirá como base para futuras investigaciones y para fortalecer el monitoreo y la conservación de estos polinizadores. FUENTES: PUCE | IBBEA