Esta medida será implementada progresivamente, en el orden de 0,25 puntos por trimestre hasta que el ISD baje del actual 5% a un 4% hasta finales del próximo año. Entre 2008 y 2020, el ISD generó una recaudación de USD 11.259 millones; en tanto que entre enero y noviembre de 2021, este tributo recaudó USD 1.095 millones (superando la meta prevista para este año), posicionándose como uno de los impuestos que más aporta a la recaudación total, según el Servicio de Rentas Internas (SRI). Se estima que, con la disminución de un punto en el ISD, su recaudación se reducirá entre USD 220 millones y USD 250 millones al año. Sin embargo, el analista tributario Javier Bustos y Freddy García, director de Estudios Económicos y Estadísticos de la firma Inteligencia Empresarial, coinciden que esta medida no necesariamente afecta a los ingresos fiscales porque: Un mayor dinamismo de la economía, por el aumento de las exportaciones e importaciones, permitiría mantener el nivel de recaudación del ISD. Una mayor actividad económica garantizaría una mayor recaudación a través de otros tributos y aranceles, como el Impuesto a la Renta (IR) e Impuesto al Valor Agregado (IVA). La Ley Orgánica de Desarrollo Económico y Sostenibilidad Fiscal permitirá nuevos ingresos fiscales en 2022 y 2023, estimados en más de USD 1.900 millones. Por otro lado, la disminución del ISD representará un ahorro de USD 70 millones al año en la adquisición de insumos y maquinaria de empresas exportadoras, según la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor). Además, esta medida beneficiará al consumidor, debido a una reducción del traslado del ISD a los precios de los productos finales, y a las personas que deben tributar al realizar pagos o transferencias al extranjero. De acuerdo al “Staf Report” del Fondo Monetario Internacional (FMI), de octubre de 2021, la disminución progresiva del ISD y otras reformas “atraerán flujos de inversión extranjera, reducirán el riesgo país y el endeudamiento interno”. Fuente: Primicias