Juan Salinas salió de Ambato, Ecuador, a sus 18 años, sin hablar inglés, sin papeles y solo con USD 600. Su objetivo era simple: pasar un año en Estados Unidos para aprender el idioma. Veintisiete años después, se prepara para convertirse en el primer ecuatoriano en viajar al espacio, en una misión comercial con Blue Origin. Su historia es una de perseverancia silenciosa y visión a largo plazo. “Llegué a Estados Unidos sin nada”, resume. “Sin idioma, sin documentos, sin dinero… y aquí estoy”. Salinas comenzó desde abajo. Su primer trabajo fue en el área de limpieza del aeropuerto LaGuardia, en Nueva York. Luego pasó a seguridad y atención al cliente. Regresó brevemente a Ecuador entre 2002 y 2004, donde trabajó en una exportadora de flores y comenzó su formación como piloto privado. A su regreso a Estados Unidos, ingresó a la universidad Embry-Riddle para estudiar ingeniería aeroespacial. Financió sus estudios trabajando jornadas extensas y realizando tareas a altas horas de la madrugada. Más tarde se incorporó a Boeing, donde trabajó inicialmente en sistemas de navegación y piloto automático. Luego pasó a pruebas de vuelo, una función que lo llevó a Asia durante cuatro años, en varios países. También te puede interesar: Hotel del Parque, el primer hotel boutique de lujo de la Costa ecuatoriana con Llave Michelin Hoy, varios años después, Juan Salinas se prepara para dar el paso más ambicioso de su carrera: unirse al pequeño grupo -menos de 750 personas en la historia- que han viajado al espacio. La misión está prevista para 2026, en colaboración con Blue Origin, la empresa aeroespacial de Jeff Bezos. Según Salinas, no se encontró ningún registro oficial de ecuatorianos que hayan realizado un vuelo espacial previo. “Es un honor representar a mi país de esta manera”, afirma. “Si yo lo logré, otros también pueden… Ecuador puede tocar las estrellas”. Además de su carrera aeroespacial, Salinas es empresario. Dirige “Easy Flowers by You”, una empresa de importación de flores con sede en Florida, que abastece a mercados mayoristas y minoristas con productos de Ecuador y Colombia. Según cifras de 2024, su negocio emplea a unas 50 personas y factura aproximadamente USD 5,5 millones anuales. Su siguiente proyecto es aún más ambicioso: la creación de un campus aeroespacial cerca del Kennedy Space Center. La inversión estimada es de USD 135 millones, y el complejo incluirá una pista de aterrizaje, un planetario y salas destinadas a la educación científica y el debate, con el objetivo de formar nuevas generaciones en el sector aeroespacial.