El impulso generado en 2017 y 2018 por el ingreso de recursos vía deuda se agotó en 2019 y la economía ecuatoriana reportará nuevamente una recesión, al igual que ocurrió en 2016. Mientras el Banco Central del Ecuador estima que la economía decrecerá -0,08%, el FMI habla de un -0.5%. Este resultado se explica por la contracción observada en el segundo semestre del año. El ciclo de recuperación de la economía fue muy corto, debido a que el impulso y el crecimiento observado por el aumento de la liquidez y consumo de los hogares, se vio contrastado por una disminución de la inversión pública y privada, así como una reducción del gasto público. La inversión en activos cayó 3% hasta septiembre de 2019. En 2017 y 2018 se dio un crecimiento del 5,6% y 3,9%, respectivamente. Del total de inversión en activos de la economía, el 45% corresponde a inversión pública y 55% a privada. La caída es explicada por la reducción de la inversión pública. El presupuesto destinado a obras públicas en 2019 fue el más bajo de los últimos 12 años. El año pasado, la ejecución presupuestaria alcanzó USD 292,5 millones, 40% del monto previsto de USD 731,5 millones. En 2013, se alcanzaron los niveles de inversión pública más altos, tras emplear USD 2.494 millones. A partir de ese año, la inversión ha caído, lo que incide en una disminución de la actividad económica del país. La caída de la inversión privada, por otro lado, se siente principalmente en los sectores de la Construcción, Agricultura y Comercio, sectores que mantienen una alta participación en el PIB y reportarán una tasa de variación negativa en 2019. Si bien todos los sectores sienten la contracción de la economía, no todos reportaron bajo desempeño. El sector de Pesca y acuacultura, debido al repunte de ventas en el mercado chino, creció, con una tasa de variación anual del 6,5%, mientras que el sector de Petróleo y Minas reportó un notable crecimiento del 3,3% en su valor agregado, debido a la concesión de nuevos proyectos mineros y a la licitación de campos petroleros para la operación de empresas privadas, que llevaron a recuperar la producción petrolera a niveles de 2017 con un promedio de 540 mil barriles/día. La industria Manufacturera, que es la de mayor participación en el PIB (11,7%), creció 1,3% y los subsectores que más crecieron fueron: procesamiento y conservas de pescado (7,6%), conservas de camarón (6,5%) y fabricación de productos químicos (6,3%). Los que decrecieron fueron: fabricación de equipos de transporte (-10,8%), fabricación de productos de la refinación de petróleo (-9,8%) y fabricación de productos derivados del metal (-5,8%). Análisis económico _ Víctor Zabala ictor Zabala